Timerman y los esclavos del saber PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 04 de Noviembre de 2010 10:47

 

El canciller Héctor Timerman es un poco o mucho más que un poco bocón y causó malestar en el gobierno uruguayo al advertir ayer que sólo Argentina "cumplió" con la presentación de los términos técnicos del monitoreo al que será sometida la empresa UPM de Fray Bentos. Esto cayó muy mal a los uruguayos, lo que habría sido calificado como "presiones fuera de lugar" por parte de funcionarios del vecino país.   "Argentina cumplió con el plan de monitoreo en tiempo y forma,  pero no recibimos ninguna respuesta del Uruguay. Por lo tanto,  esperamos que Uruguay cumpla con lo que se firmó", sostuvo ayer  Timerman a medios argentinos.   La Argentina decidió postergar la difusión de sus proyectos de monitoreo de la pastera ex Botnia y de las aguas del río Uruguay durante un período de 10 días, respondiendo de esta manera a una solicitud formulada por el gobierno del país vecino. 

En el gobierno Uruguayo persiste el malestar con el canciller argentino Timerman y crecen las dudas de que el comité científico llegue a un acuerdo. La propuesta argentina fue calificada de  "inaceptable" y Mujica decidió que sigan las cancillerías negociando.

Para el Poder Ejecutivo -en especial la Cancillería- y los dos delegados uruguayos en el comité científico, el plan de monitoreo ambiental del río Uruguay presentado por la representación argentina excede el acuerdo firmado por los presidentes Cristina Fernández y José Mujica el 27 de julio, por lo que es "imposible" de aprobar sin introducirle cambios sustanciales.

El subsecretario de Relaciones Exteriores, Roberto Conde, dijo que son dos los puntos de discusión: por un lado las observaciones que los científicos uruguayos hicieron a algunas propuestas de sus colegas argentinos, "porque entienden que no ofrecen suficientes garantías científicas desde el punto de vista metodológico".

El segundo punto refiere a medidas que los científicos discuten si están dentro del alcance de las notas reversales acordadas por los presidentes de los dos países.

Los científicos argentinos Juan Carlos Colombo y Guillermo  Lyons y sus pares uruguayos, Alberto Nieto y Eugenio Lorenzo, tenían  plazo hasta ayer para presentar las bases técnicas del monitoreo  del río fronterizo, en los términos acordados por los gobiernos el  pasado 2 de junio.   

"Los presidentes firmaron algo y fueron muy concretos: el 2 de  noviembre tiene que estar listo el plan de monitoreo. La  Argentina cumplió", sostuvo Timerman.   

A última hora de ayer el gobierno uruguayo pidió una prórroga  de 10 días para hacer la presentación y Argentina aceptó ya que no tenía otra salida.   

Los medios uruguayos reflejaron ayer el hondo malestar que  generaron entre los funcionarios las palabras del canciller, que  fueron interpretadas como "presiones fuera de lugar".   

De todas formas, todos optaron por transmitir la sensación en  off the record, ya que el único autorizado a informar sobre el  conflicto por la empresa UPM es el canciller, Luis Almagro.   

Fuentes citadas por el diario Últimas Noticias dijeron que  "esta vez el canciller se pasó de la raya, habló de más y no midió  las consecuencias".    

Otro vocero que no se quiso identificar dijo al mismo diario  que Timerman estuvo "totalmente fuera de lugar" y explicaron que  "Uruguay no tiene por qué acatar una propuesta argentina".   

Ese mismo funcionario habría señalado que "es cierto que había  un plazo, pero el plazo era para acordar, las decisiones se  debían tomar por consenso de las delegaciones científicas", argumentó.    

El punto de desacuerdo entre los científicos argentinos y los  uruguayos estaría en que los primeros quieren controlar a la  pastera de Fray Bentos mediante sensores que actúen los 365 días del  año, algo que sus pares del vecino país consideran excesivo respecto  de los términos del acuerdo firmado en junio pasado por los  presidentes Cristina Fernández y José Mujica.   

Últimas Noticias también reveló que la reunión realizada ayer  en Buenos Aires, entre los susbsecretarios de las cancillerías  argentina y uruguaya, Alberto Dalotto y Roberto Conde,  respectivamente, junto a los científicos habría sido de gran tensión y con duros  cruces entre los técnicos de ambos países.   

Ante ese matutino, fuentes del gobierno uruguayo calificaron  las declaraciones de Timerman como "presiones fuera de lugar".      

En tanto, otros voceros oficiosos de la administración de  Mujica dijeron a radio El Espectador que el acuerdo científico "no  avanza dado que se trata del mismo plan que (los argentinos)  presentaron ante La Haya y que la Corte no hizo lugar".

 

 

Palabras clave:  timerman - botnia - uruguay - monitoreo
 

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