| A Bibiloni y Greenpeace que los cojan confesados |
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| Escrito por Redacción |
| Viernes, 26 de Noviembre de 2010 10:50 |
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Bibiloni no deja de nombrar a Greenpeace en cuanta ocasión pública se le presenta. Por su parte Greenpeace de vez en cuando sale de su ducto monotemático unineuronal y también menciona al Secretario de Ambiente de Nación. Ambos se oponen al proceso que impulsa desde la Agencia Ambiental de la ciudad de La Plata Sergio Federovisky. Finalmente los une el amor y el espanto. Ayer ambos por partes separadas, cuestionaron el procedimiento que llevaría al consorcio liderado por la ciudad de La Plata, a concluir con un método de enterramiento, para pasar al reciclado. Homero Bibiloni, autolanzado precandidato a intendente de la ciudad, dijo a un medio que "el programa Basura Cero es solo un proyecto marketinero, sólo un 30% del total de los residuos es recuperable". "Para mi esto tiene un signo de interrogación muy grande y yo lo lamento mucho por los platenses", agregó. Sin embargo Bibiloni desde su cartera no puede demostrar demasiado en cuanto a gestión. El financiamiento obtenido por un organismo multilateral (endeudamiento público), para la Estrategia Nacional para la Gestión Integral de RSU (ENGIRSU). El mismo plantea las soluciones tendientes a la implementación de una gestión adecuada de residuos sólidos urbanos en todo el país. Pese a contar con fondos disponibles, se encuentra sub-ejecutado y con un proceso cuanto menos dudoso. En referencia a la ciudad de La Plata el proyecto en cuestión había preclasificado para obtener el financiamiento. Sin embargo Bibiloni lo dio de baja por razones políticas.Lo llamativo del asunto es que esas razones serían del orden personalísimo, ya que en Córdoba si se invirtió dinero del programa, pese a un claro signo político distinto. Para el secretario de Nación un éxito de otro es un fracaso personal y una intención de ayuda una conspiración. Para muestra vale un botón. La Secretaría de Ambiente de la Nación firmó un convenio de apoyo técnico y financiero para comenzar con las obras de clausura y post clausura del basural a cielo abierto que funciona en Mar del Plata. Las mismas comprometían que en un lapso de dos años podrían crear un nuevo sitio de disposición final de residuos y el saneamiento del predio. Ese plazo está vencido pero el basural sigue intacto. La asistencia financiera en cuestión fue por un monto total de siete millones de pesos. Lo propuesto se destinaba a la construcción de celdas de contención en la base del terreno y creación de un sistema de captación y control del líquido lixiviado, generado por la descomposición de los residuos; la cobertura final de los residuos, de forma tal de minimizar el ingreso de agua pluvial a la masa de los residuos ya dispuesto; un sistema de control de erosión y un sistema de monitoreo del agua subterránea, entre otras obras no concluidas. A Greenpeace le pasa lo mismo que a Homero. La organización expresó a través de un texto su "preocupación por las consecuencias ambientales y sanitarias del proyecto". El documento difundido por la concejal de la oposición Teresa Urriza, está firmado por María Eugenia Testa, y Lorena Pujó, ambas de Greenpeace, |




