Una conversación con Aramis Latchinian PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 18 de Diciembre de 2010 10:44

  

Conversar con Aramis es salir por un rato de las ideas necrófagas en torno a medioambiente y siempre es bueno encontrar alguien que piensa fuera del cliché. Existe la entrevista interruptus y esta es una de ellas. Si Aramis no cambiaba el horario perdía el avión que lo llevaría de nuevo a Montevideo. Si no dejaba la charla tampoco. La excusa era la presentación de su libro Globotomía de ediciones Puntocero presentado en la ciudad de Buenos Aires hace pocos días. Aún no se si el título refiere a un juego de palabras que irónicamente recuerda a lobotomía. Para los que no saben por edad o por simple desconocimiento la lobotomía era un procedimiento quirúrgico que básicamente quitaba o destruía parte de la corteza frontal del cerebro para  desconectar el tálamo. ¿Cruento? Si claro y muy propio de una idea de la medicina. El libro tiene montaje ilustrativo que recrea a un pato manchado con petróleo. Por debajo dice “Del ambientalismo mediático a la burocracia ambiental”     

Aramis ¿Para qué escribir un libro? 

Durante mucho tiempo estuve observando que los cuestionamientos en torno a los temas de ambiente no se están abordando de la manera más adecuada.

Por ejemplo la hipótesis que plantea el calentamiento global donde la construcción de todo el lenguaje se realiza como un producto extremo. Además hay poca atención a la construcción científica como producto de saber.

Entonces ¿Qué pasa con los científicos?

Los científicos siempre dependen de alguna fuente de financiación y esto hace que las líneas de investigación estén direccionadas. Algunas cosas se investigan otras no. A su vez hay mayor direccionamiento para temas como por ejemplo cambio climático por sobre por ejemplo agricultura. Y además hay profesiones que dependen casi directamente de estos financiamientos.

En este sentido los temas vinculados a cambio climático parecen ser estratégicos

Claro para eso hay mucho dinero y muchas acciones de tono psicológico. El tema está planteado como sin salida lo que produce unanimidad que quita de pleno la idea del consenso y de la discusión. Hay también una idea que debería aplicarse que es ocuparse de los temas más reales correspondientes a la gestión de lo local y no de la escala planetaria. Este enfoque no nos alejaría de las soluciones que se necesitan, incluyendo la idea de lo preventivo. El constructor impuesto por el cambio climático apunta a no prestar atención a las gestiones locales.

Esto se ve permanentemente. Acaba de terminar la Cumbre de Cambio Climático

Exacto y gran parte del tiempo se dedicó al relato del Apocalipsis en un tema irrelevante. Todos concuerdan con un mismo lenguaje. Incluso los organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Bid se asemeja al discurso de una organización no gubernamental. Es un síntoma para desdibujar las verdaderas agendas locales. El paraguas incluye a la WWF, a Greenpeace y a las locales que a su vez son financiadas por los mismos organismos de financiación. Entonces algo pasa.

Pasa que deberíamos desconfiar del discurso

Una de las imágenes más emblemáticas es un oso polar sobre un témpano que se derrite. Sin embargo no hay evidencia científica que estén en peligro de extinción.

Es más, nunca un oso murió por el cambio climático. Acá hay un problema claro en el manejo de la información. Se distorsiona de manera exprofesa. El problema de los osos es local y se llama los rifles con que se los mata por distintas cuestiones.

Los comunicadores son poco críticos toman un mensaje y lo reproducen con muy pequeños cambios

¿Y en Argentina?      

Argentina es un caso apasionante donde el caos general se empieza a construir exclusivamente por la agenda local, pese a los medios y a los gobiernos. La gente va construyendo la agenda local con los temas de ambiente que les interesa y accionan. Un claro ejemplo es la minería.   

Pero hay un constructo para cambiar la realidad

Si. La idea es que si colocamos un enorme riesgo en un mes este se constituye como de suma utilidad para los poderes porque la gente termina creyendo que es real. Cuando hay riesgo y situación extrema y la gente lo percibe así no hay tiempo para reflexionar y todos se convierten en autoritarios. Entre ellos los medios de comunicación y entonces nada puede cambiar realmente.

Pero además hay que ocultar siempre algo. Por ejemplo en Haití se habla del desastre producido por el cambio climático, pero todo es afín de ocultar lo importante que es la ocupación militar de Haití. Además se penaliza la disidencia y la duda.   

¿Entonces en este panorama las organizaciones como Grenpeace y la WWF juegan un rol afín?

Sí. Es más juegan un papel contrario a los intereses locales. El paradigma pensar localmente para actuar globalmente se ha invertido. Estas son multinacionales que juegan a que se piense globalmente. Se trata de pensar afuera y acá el rol es la movilización de mano de obra barata. Pero además son mesiánicos en el discurso. Es el mesianismo global que juegan en contra de las redes. El discurso además repetido por las cadenas de información es el de la crisis inminente como cuento en el libro.

Se suma la estrategia de volver a lo natural en una utopía donde el mundo en definitiva sería para unos pocos. Además las soluciones no son parejas. En Europa se puede tomar un direccionamiento que no puede trasladarse a otros continentes como por ejemplo África. Por ejemplo se prohíbe el uso del DDT en Europa y esta medida se traslada al África el resultado fue la multiplicación de la malaria.

Uno de los tema de la agenda local en Uruguay es la ampliación del puerto de contenedores construyendo una isla. Hay severos cuestionamientos en referencia al impacto que esto puede ocasionar.

El tema hay que verlo con detenimiento. En primer lugar si se necesita ampliar un puerto siempre es mejor hacerlo en un lugar donde ya existe uno. Generar otro es ampliar el problema. El tema es que se va a hacer con los sedimentos que no son inocuos. La tarea de remoción no implica saco y tiro. Lo que no dudo es que la probabilidad es que el trabajo se haga mal. A su vez al tocar los sedimentos estos quedan en suspensión en el cuerpo de agua y se salen de esa suerte de claustro que son los sedimentos que los mantienen estables. Esto significa que la draga los va a mover y ahí tiene que haber un plan.

En este sentido referido a la contaminación durante los últimos meses son recurrentes los episodios constantes de mortandad de miles de peces. Las versiones oficiales establecen hipotermia y superpoblación.

La hipotermia es un disparate absoluto. Pasé parte de mi vida transportando peces tropicales a bajísimas temperaturas y nunca murió ninguno.

¿Por último los periodistas son todos unos pelotudos?   

Yo creo que no        

 

 

Palabras clave:  aramis latchinian - glotomia - greenpeace - cambio climatico
 

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