Riachuelo Mussi debería saber que con títeres no se arregla PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 30 de Diciembre de 2010 12:10

 

La causa por el saneamiento del Riachuelo, se convierte en emblemática. No es casualidad que la cuenca haya terminado con la carrera de dos funcionarios en apenas cuatro años. Picolotti y Bibiloni tendrán un motivo común en torno a este fracaso. Pero también sirve para entender que el gobierno atrasa en la materia y convierte en un tubo de ensayo que apunta a otros objetivos. A su vez por extensión se espeja para los gobiernos provinciales que también mantienen durante años o entregan carteras de alta complejidad a políticos por favores. Nadie haría un mueble con un neurólogo, sin embargo en ambiente todo es posible ya que se busca el concepto de territorio como el conjunto de acuerdos en torno a los votos en procesos eleccionarios. En este sentido los funcionarios quedan sujetos a la suerte ya que el territorio es en este caso el de la provincia de Buenos Aires donde la escala hace que las negociaciones sean complejas. El escenario de cuencas contaminadas asimilable al Riachuelo es por demás extensa. Para dar un ejemplo en la provincia de Buenos Aires la del Reconquista, Sarandí, El Gato y otras tantas presentan la misma calidad de aguas. Sin embargo la autoridad provincial llevada por el ignoto José Molina, navega en el marketing sin acertar ningún problema de fondo. Pero no es el acierto el camino de la búsqueda y si el del abandono. Bibiloni estaba arrojado al vacío desde hace más de un año recorriéndolo con fuegos de artificio. Sus logros concretos fueron que  hasta la Corte Suprema considerara inadecuado el informe de la Acumar. En este sentido Mussi confirmó en sus escasas declaraciones que “el saneamiento de la cuenca La Matanza - Riachuelo será una de las primeras cosas a resolver”. Sin embargo más allá del cliché con el que asumen los políticos, son varias las cuestiones que deberá resolver con cierta prontitud. Si es cierto que es un hacedor y que fue recomendado por los ministros Alicia Kirchner y Julio De Vido, tendrá en el acuerdo con esas carteras una de las llaves para comenzar el trabajo. La otra será recomponer los lazos con la sociedad civil bombardeada por el ex secretario Homero Bibiloni. Por otra parte asume con una fecha de vencimiento de cumplimiento imposible. Desalojar las márgenes de la cuenca al 1 de febrero del 2011 es una quimera. Armella sabe que es poco probable que esto pueda consustanciarse y no se sabe si multará al nuevo secretario. De todos modos toda acción tendrá como hasta ahora carácter testimonial. Si no le importaba a Bibiloni muchos menos a Mussi que lleva con su haber muchísimas causas en toda su carrera política.

 


Palabras clave:  mussi - riachuelo - bibiloni - molina - armella
 

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