Díaz Achabal y el otro Riachuelo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 05 de Enero de 2011 09:58

El defensor del Pueblo de la Provincia, doctor Martín Díaz Achával, resaltó que “en el año 2011 será tema excluyente de la Defensoría del Pueblo el profundizar las acciones contra la contaminación de la cuenca Salí-Dulce”. Por ello, destacó que actualmente “estamos a la espera de las primeras decisiones de la Justicia Federal, que obviamente serán apeladas, pero si es necesario, con el acompañamiento del Gobierno de la Provincia, de Fiscalía de Estado, vamos a ir a la Corte Suprema de Justicia, dado que hay suficiente jurisprudencia que nos habilita a avanzar en ese sentido”. 
Asimismo, hizo hincapié en que “la Defensoría del Pueblo de la Provincia tuvo que interponer nuevas y urgentes acciones civiles y penales ante la Justicia Federal local, porque los soluciones no han llegado”; esa situación llevó a que se deba “cortar el diálogo, porque los hechos nos han superado”.
Igualmente, consideró que actualmente “estamos a la espera de las pruebas periciales de las aguas contaminadas a cargo de la Policía Federal -que ya llevan una importante mora-, cuyos resultados deben considerar quienes intervienen en la causa federal para arbitrar las medidas correspondientes, entre ellas, una medida cautelar. No entendemos el porqué de este retardo en las pericias”. 
Por tal motivo, remarcó que el próximo año, “el tema excluyente será profundizar las acciones contra la contaminación de la cuenca Salí-Dulce” y puntualizó que “hasta que no termine esta contaminación, que lleva casi dos décadas de gestión, la acción administrativa y judicial no va a tener parate hasta alcanzar los objetivos”.


A su vez resaltó que “estamos indignados con la actitud del gobierno tucumano, por la falta del debido control de los efluentes industriales, en particular de los ingenios. De igual manera, con los empresarios industriales indolentes, con cuyo accionar dilatorio e irresponsable se provoca la recurrente mortandad de peces, ahora de manera periódica, poniendo en riesgo la fauna ictícola”.
Ante esto insistió en que “el problema es que desde los ingenios tucumanos se arroja vinaza al caudal del Salí-Dulce, que llega a ocupar las dos terceras partes del embalse de Río Hondo, con las consecuencias lamentables y que no se pueden tolerar más”.
Por otra parte, reflexionó que “el empresariado industrial de Tucumán está en su mejor momento económico, con una producción de alta rentabilidad, en azúcar y bioetanol, por lo que pueden invertir en obras de plantas de tratamiento de efluentes industriales e incluso a acceder a créditos blandos del Estado, si es necesario”.
Agregó Díaz Achával que “lo concreto es que el tema de las demandas invocadas por esta Defensoría del Pueblo ante la Justicia Federal hoy preocupa al gobierno tucumano y a sus industriales. No hay otro éxito en el camino para nosotros que no se mueran más peces en la cuenca Salí-Dulce y que sus aguas estén libres de toda contaminación funesta”, puntualizó Díaz Achával.

 

 

Palabras clave:  achaval - defensoria - sali dulce - contaminacion
 

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