| Las mentes putativas declaran |
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| Escrito por Redacción |
| Sábado, 29 de Enero de 2011 09:47 |
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La producción y el montaje de la justicia no tiene límites. Pero el mirar para otro lado es no solo una cuestión de la policía. La realidad es que llega a los estrados de desde allí a la sociedad como blanco. Todos son casos en una Argentina desnutrida de ejemplos donde falta al menos un Harrison Ford en los tribunales. Pareciera que después de todo vienen a acabar con la raza humana de los habitantes de esta tierra a costa de la ficción. Un teatro de comedia donde las máscaras no son necesarias. Un lugar donde se escandalizan por el robo de cajas de seguridad, pero no por los crímenes aberrantes de la contaminación a granel con sus consecuencias en lo social y económico. Un impuesto pensado a fuerza de ocultación de datos y promesas y anuncios con organizaciones que viajan en Land Rover. El tono es que además de las miles de protestas sociales de todo tipo la casi única penalizada tiene como sujeto a los habitantes de Gualeguaychú. El juez subrogante Gustavo Pimentel, a cargo del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, retomará la ronda de indagatorias a asambleístas en una causa penal que se inició luego de que prevención de Gendarmería Nacional constatara, durante el año pasado, una serie de interrupciones en el tránsito sobre el puente internacional de Gualeguaychú. En ese marco, el magistrado citó para el próximo 7 de febrero a Paola Robles Duarte.En tanto, el 14 de febrero deberá presentarse en el juzgado Silvia Echeverría, el 21 Ivana Vilche, el 23 Andrés Nicolás Rivas, y el 24 de febrero, Juan Antonio Ferrari. Se trata de un expediente diferente al que se originara por la denuncia penal presentada por el Poder Ejecutivo nacional contra diez asambleístas. Pimentel parece fastidiado por lo que recurrió en su fallo a las conductas putativas. Lo ocurrido es conocido y tal vez en el banco deberían estar también aquellos del poder ejecutivo que según el juez no dieron muestras claras de actuación por lo que los asambleístas no entendieron bien del delito que cometían al cortar una ruta. Todo bastante precario.
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