Piluso y Coquito en gran fiesta cheta en el barco de Greenpeace PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 17 de Abril de 2009 23:39
Esta claro que antes de comenzar la lucha por el Riachuelo nada mejor que una fiesta. ¿Burbujas de champán o metano?’. También habrá un grupo de música Bobea y sus ballenatos. Con ese ánimo hoy en el barco de Greenpeace se desarrollará una fiesta a bordo. ¿Quién pagará la cuenta? ¿Los socios? ¿Estará invitada la reina de Holanda? ¿Habrá un neptuno de neón? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que como en la soja este party es para pocos. La misiva dice “recepción privada en el Artic Sunrise, el rompehielos que integra la flota de Greenpeace y que llegó a Buenos Aires para sumarse a la campaña Rescate del Riachuelo” sic. Aclaramos que la última visión épica de la versión local de la versión internacional de la multinacional verde se depositó en el Riachuelo. Es más pusieron metas de tiempo y un cartelito doble faz invitando a los vecinos a denunciar la plaga. Parece que el barco estuvo lleno de vicisitudes, y luchó contra buques balleneros, la contaminación y la sobrepesca en los mares del mundo. Imagine un mundo de ballenas. Una buena dosis de aventura “en favor de la paz” sic. Muy lejos de la austeridad del recordado Corto Maltés, el marino sin barco que se presentó atado a una balsa a la deriva en La balada del mar salado. Corto Maltés era un perdedor, un hombre de principios y a la vez un pirata, superviviente a duras penas en amores. Ni él ni Hugo Pratt concurrirán a la fiesta
Palabras clave:  greenpeace - artic sunrise - holanda - soja - riachuelo
 

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