El maíz transgénico contamina todo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 12 de Abril de 2011 12:56

Una investigación titulada ‘Polinización cruzada entre cultivos de maíz transgénico y no-transgénicos comerciales en Uruguay' realizada por la Universidad de la República y divulgada al final de marzo, reveló que las plantaciones de semillas transgénicas contaminan a las plantaciones de maíz tradicionales.

 

El estudio evaluó cinco áreas y en tres de ellas quedó comprobada la contaminación por las plantaciones transgénicas. En otras dos áreas una diferencia entre las fechas de plantación o de florecimiento de las plantas, evitó el cruzamiento o la redujo a cantidades mínimas que no podían ser detectadas en el muestreo.
El cultivo de maíz transgénico es autorizado en Uruguay, pero la reglamentación vigente exige que cerca del 10% de área sembrada se haga con un cultivo no-transgénico como refugio de la biodiversidad, y que se mantenga una distancia de aislamiento de por lo menos 250 metros, de los cultivos no-transgénicos.
El grado de polinización cruzada entre cultivos de maíz en Uruguay es desconocido. Según los investigadores, es importante observar este aspecto, para la conservación de los recursos genéticos locales, para la producción orgánica y para la producción en Uruguay de semilla de maíz de alta calidad. Por ello, la investigación evaluó la ocurrencia y la frecuencia de los fenómenos de polinización cruzada entre los cultivos comerciales de maíz transgénicos próximos, mediante muestreo de campo.
Fueron identificadas nueve haciendas de maíz transgénicos y no-transgénicos vecinas, favorables al estudio. De estos nueve casos, se identificaron cinco con potencial de riesgo de polinización cruzada, que favorece la contaminación, en función de la distancia entre los cultivos y la coincidencia en las fechas de siembra. Y entre ellas tres dieron como resultado presencia de transgene en la parcela de maíz tradicional, determinándose que el transgene encontrado coincide con el que está presente en hacienda vecina sembrada con maíz genéticamente modificado.
Las reglas uruguayas determinan que por lo menos 10% del área de maíz transgénico sea de refugio con maíz tradicional para retardar el desarrollo de plagas resistentes. Además, es necesario mantener una distancia mínima de 250 metros de aislamiento entre la parcela modificada y las demás.
En uno de los casos analizados, el establecimiento de una distancia mayor de la definida de 250 metros, no evitó la polinización cruzada. En este caso, el cultivo de maíz convencional estaba a una distancia mayor de 330 metros. del cultivo transgénico. En otro caso, la presencia de una barrera de 30 metros ancho de eucaliptos tampoco evito la polinización cruzada.
Estudios apuntan la velocidad del viento, como la principal variable a determinar la cantidad de polen que será dispersada en el aire.
Para los investigadores, el estudio pone en cuestión la eficacia de la regla nacional que determina 250 metros de distancia entre cultivos transgénicos y no transgénicos, y generó informaciones relevantes para la conservación local de recursos genéticos, para la agricultura orgánica, para la producción de semillas de maíz y para políticas que busquen garantizar la coexistencia entre sistemas de producción.
El estudio recomienda que para los próximos trabajos sea ampliada la zona de muestreo y que se analice para cada caso un mayor número de individuos, a fin de aumentar la precisión de las estimativas que se realicen y la probabilidad de detección de frecuencias más bajas de contaminación.

Palabras clave:  transgenicos