Armella sirvió el té del biribiri PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 31 de Mayo de 2011 11:51

Una canilla abierta es en el Riachuelo un acto oficial con cortes de cinta. Significa que las reuniones del biribiri continúan como una cinta boba donde nada ocurre. Dos ideas diferentes son las que parecen primar en torno a la cuenca Matanza Riachuelo. El tema clave pasa por el control de los vuelcos. Para Armella el entendimiento de esta cuestión debería ser llevado por la ACUMAR. Por otro  representantes de la Defensoría del Pueblo de la Nación señalaron la necesidad de contar con la presencia de la Dirección Nacional de Control Ambiental, dependiente de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, atento su función de órgano de control. Sin embargo fuentes oficiosas dijeron que Armella no está interesado en la intervención de dicha dirección y que incluso dijo a un subsecretario no obstruir al respecto. Armella parece creer que es la Acumar la que debe tomar cartas en el asunto. La brecha de las acciones son a toda luz un dislate. Que se pida a esta altura la necesidad de determinar la situación ambiental actual de la Cuenca Hídrica, la mensura de las sustancias o carga másica que se vierten –con datos de volumen y concentración-, la progresividad de la disminución de dicho vertido y seguimiento con tendencia a la mejora, es en el Riachuelo un mal chiste. Pero además los ingenieros quieren saber acerca de la capacidad de carga del Riachuelo. Esto sería algo parecido a preguntar si el burro muerto que arrastraba el carro puede seguir caminando. Para variar desde el juzgado monotemático se pidió mensurar en forma anual y estimativamente cual es el impacto real de los vuelcos industriales y cloacales en el curso de agua del Riachuelo. Queee? Todo es lo que era una comedia que no sale del primer acto.  

Palabras clave:  riachuelo - armella - acumar
 

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