 Buenos Aires es visto como ese lugar donde todo se puede enajenar incluyendo lo escaso. La ciudad tiene poco verde y mucho espacio público caótico, a lo que suma ningún plan para acrecentar la superficie en metros cuadrados recomendable como mínima por habitante. La concentración del caos es también una forma de pensar. Los antecedentes son colocar una reja, y una comisaría, dejar a buena de Dios los baños, el no tocarás las concesiones pero si dejarás caer la que funciona. Macri ni siquiera tiene el concepto de fachada, lo suyo es sumar privados que privan. La iniciativa es del año 2008, pero ahora quiere ser retomada poniendo el eje en el Parque Tres de Febrero o en Plaza San Martín. Lo que se intenta pasar como fenómeno mundial no es cierto y se aplica a plazas secas y no a espacios verdes. La agenda macrista cree que el monodiscurso no elaborado con el que ganó (que no es poco) los rehabilita para salir del fracaso legislativo y del casi consecuente fracaso en materia ambiental donde no pueden ni resolver el 3 por ciento para campañas de comunicación con el tema residuos, donde además la aparición de una agencia nueva al rubro tarda más de un mes en diseñar un banner.
El Estado porteño piensa en las concesiones de espacios públicos en parques y plazas de la Ciudad, para que actores privados instalen confiterías, restoranes y otras áreas de servicios. La idea original contaba en la cartera de Ambiente y Espacio Público con Juan Pablo Piccardo, pero se impulsaba el la legislatura. La idea es tan absurda que propios dudaban y dudan de la factibilidad. Hoy eso no es viable por ley. La ideóloga es la diputada nacional de PRO) Silvia Majdalani, premiada luego del fracaso de su proyecto. Pero además la idea subyacente del valor en juego era un chiste. La propuesta de utilizar el canon (si es que se paga) para cubrir los gastos del espacio verde deja claro que para el macrismo es un gasto o plata perdida. Lo que se busca es la idea americana del espacio verde donde hasta los parques nacionales son un cocoliche privatizado. El macrismo dice por boca propia que la mayoría de los puestos de comida que existen en los Bosques de Palermo o en la Costanera Sur no están autorizados y sólo tienen control estatal desde el punto de vista bromatológico. Marche un fiscal o un camión y se levanta el puesto. Para el diputado macrista Patricio Di Stéfano la idea de que el pez por la boca muere es una convicción ya que reconoce que de esta manera habrá baños limpios. El porcentaje para concesionar llevaría a Buenos Aires a una de las ciudades con menos espacios verdes del mundo ya que se le quitaría el 20 de superficie o más. Desde la Asamblea Permanente por los Espacios Verdes Urbanos ven otra cuestión. “Lo único que ambas versiones del proyecto mantienen es la derogación de la Ordenanza Municipal Nº 46.229, objetivo central de su iniciativa”. Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 st1\:*{behavior:url(#ieooui) } /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} “Recordemos que la aplicación de esta norma en la Ciudad de Buenos Aires, logró la liberación de decenas de hectáreas de parque público -ocupadas ilegalmente por clubes deportivos y otros emprendimientos privados- y evitó la desaparición de otras tantas. Su derogación abriría nuevamente las puertas a una entrega indiscriminada de superficie de nuestros preciosos espacios verdes, como fue lo sucedido históricamente” dijeron. |