Cambio climático produce el aumento de parásitos en Santa Fe PDF Imprimir E-mail
Escrito por agencia Leloir   
Jueves, 01 de Septiembre de 2011 11:44

Que el precandidato presidencial Binner hable de ambiente no es más que un paso de la comedia shampoo. Lo cierto que en la provincia de Santa Fé el aumento de la temperatura y de las precipitaciones incrementan la cantidad de parásitos de moscas en una gran variedad de pichones de aves, afectando su crecimiento e incluso ocasionándoles la muerte. El hallazgo, que tuvo lugar en la Reserva Natural de la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja que la Universidad Nacional del Litoral tiene en la ciudad de Esperanza, ha propiciado la implementación de medidas de conservación.

El estudio revela que el aumento de la temperatura y de las precipitaciones –variables vinculadas al cambio climático- aumentan la cantidad de parásitos de moscas en una gran variedad de pichones de aves. De acuerdo con el trabajo –publicado en la revista científica Journal of Zoology – en algunos casos los parásitos provocan la muerte de las aves mientras que en otros, el efecto se traduce en un menor crecimiento.

“Hace unos años nos interesamos en un varios casos de miasis subcutáneas (presencia de larvas de mosca bajo la piel) padecidos por pichones de aves de nuestra zona. Martín de la Peña, ornitólogo de muchos años de trabajo en la región,  comentó que él percibía que cada vez veía con más frecuencia este parasitismo. Comenzamos por hacer un muestreo para identificar el parásito y las especies hospederas preferenciales”, señaló el doctor Pablo Beldomenico, investigador del CONICET, profesor de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Litoral, y epidemiólogo especialista en vida silvestre del Programa de Salud Global para América Latina de la Wildlife Conservation Society (WCS). 

El estudio, se llevó a cabo en la Reserva Natural de la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja que la Universidad Nacional del Litoral tiene en la Ciudad de Esperanza (Santa Fe). “Comenzamos estudiando la comunidad de aves del área, totalizando 41 especies. Paralelamente, estudios genéticos preliminares de estas moscas  estarían indicando que ambas especies en realidad son una sola. Se pensaba que eran diferentes en base a distinciones morfológicas muy sutiles. Los resultados de este hallazgo están en preparación para darlos a conocer”, destacó el investigador del CONICET.

Durante la investigación, Beldomenico y sus colegas constataron que el incremento de la temperatura mínima y de las precipitaciones tuvo una importante influencia en el parasitismo, provocando un aumento en la cantidad de larvas que parasitaba a los pichones. “Esto concuerda con estudios experimentales, donde el incremento de estas variables está relacionada positivamente con la fecundidad de estos insectos”, destacó el científico. Y agregó: “También investigamos los efectos del parasitismo en los pichones. Utilizando un análisis multivariable que incluía factores asociados a la mortalidad y al parasitismo. Encontramos que cuanto más larvas de Philornis tenía un pichón, más chances tenía de morir en los dos días siguientes, y si sobrevivía ese período, el efecto se traducía en su menor crecimiento”. 

Poner a prueba una hipótesis de que el cambio climático influencia en el parasitismo que sufren las aves llevaría a estudios de largo plazo, asegura Beldomenico. “Hoy día ni siquiera podemos afirmar que hay más de este parásito que antes, porque sólo contamos con evidencia anecdótica. Se comenzó entonces a recopilar información en forma sistemática, y así sumar varias temporadas reproductivas consecutivas que permitan establecer si existe una tendencia y también investigar si la variación interanual en el parasitismo tiene relación con la variación interanual en el clima. Ya vamos por el quinto año de muestreo, y la tendencia hasta ahora es que en años lluviosos hay muchos más parásitos. Mientras tanto, también investigamos la variación intraanual. Semana a semana, seguimos a la comunidad de pichones, y vemos si semanas más o menos lluviosas son seguidas por mayor o menor parasitismo.”

Por otra parte el investigador destacó que en la actualidad también están investigando el papel que cumple el punto de rocío y la humedad en la presencia de parásitos en las aves. “La evidencia recopilada no es aún confirmatoria, pero resulta lógico inferir que, por los mecanismos mencionados, aumentos en la temperatura y precipitación podrían producir un aumento del impacto que estos parásitos tienen sobre sus hospedadores. En algunas regiones de Argentina, como la de nuestro estudio, la tendencia climática ha sido de mayores temperaturas y precipitaciones, y las proyecciones anticipan más aumentos de estas dos variables.”

Un objetivo primordial de la investigación liderada por el doctor Beldomenico es generar información. “Entender más sobre los procesos biológicos que gobiernan interacciones como las estudiadas genera información útil para implementar medidas que apunten a la anticipación y mitigación de problemas de conservación, por un lado, y por otra parte nos vuelve conscientes sobre lo que está pasando tal vez como consecuencia de la actividad humana”, afirma el autor del estudio.

Si bien en el trabajo publicado se estudia y se reúne evidencia científica de una interacción parásito-hospedador en particular, muchas conclusiones podrían extrapolarse a otras situaciones, tales como el incremento en la abundancia y/o distribución de otros artrópodos similares, como por ejemplo Dermatobia hominis, mosca que frecuentemente produce miasis en los animales domésticos y en humanos.  “Esto puede acarrear problemas no sólo en las especies silvestres, sino también en la salud pública y en las producciones agropecuarias”, advierte Beldomenico. Y agrega: “Es por esto que se requiere la toma de conciencia, en todos los órdenes de la sociedad, para mitigar las causas que producen el cambio climático, debiendo actuar de manera local. Además, el cambio climático es sólo uno de los componentes del cambio ambiental global, del que también son parte la contaminación y la pérdida de los ambientes naturales. Estas tres partes interactúan provocando mayor pérdida de la biodiversidad, en detrimento de la salud.”

Palabras clave:  cambio climatico - binner
 

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