| Alta gama sojera va por La Fidelidad |
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| Escrito por Redacción |
| Viernes, 11 de Noviembre de 2011 09:53 |
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Grobocopatel, Menen, Avina, soja y deforestación son la misma palabra. Esta sociedad de modelo extractivo enlaza a la gestión política y a la producción a costo de la sociedad plena. La diferencia es el disfraz. La falta de recursos para convertir a la estancia La Fidelidad en un parque nacional agrieta aún más la política de Meyer en la cartera que sublima a Parques Nacionales y da oportunidad al capital privado. Una comitiva de 27 personas que integran una ONG internacional ambientalista recorrieron parte de las 250 mil hectáreas que conforman las tierras que dejó el asesinado terrateniente, Manuel Roseo dueño de La Fidelidad. Potencialmente trascendió la intención de comprarlas para luego donarlas al Estado y que, a su vez, éste lo declare parque nacional. El que está contento es el abogado de los herederos de Roseo, Gustavo Del Corro, que dio detalles de lo que fue la recorrida de los “filántropos”, a quienes se le sumaron los diputados provinciales, Alicia Mastandrea y Avelino La organización PRISMA es una ONG latinoamericana con base en Perú y se la sindica como colaboradora de AVINA. Prisma dice que es una asociación privada para el desarrollo agropecuario y el bienestar social, y tiene relación con la cooperación de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (USAID). Del Corro, admitió que entre los integrantes de la comitiva estaba Gustavo Grobocopatel, dueño de Los Grobo, una empresa agrícola que es la segunda exportadora de soja del país y la primera de trigo. “El dinero lo están juntando. Van a comprar la estancia La Fidelidad y la van a donar al Estado” dijo el abogado. A pesar de que se declaró por ley a La Fidelidad como “Reserva de Recursos” y que el Estado provincial envió un proyecto de ley para expropiar las 150 mil hectáreas que se encuentran en la zona chaqueña (las restantes 100 mil están en Formosa y el gobernador se opone al proyecto), Del Corro afirmó que no hay ningún tipo de impedimento legal para venderlas. “En este momento sigue siendo propiedad privada. Lo único que hizo el gobierno del Chaco fue hacer una ley pésimamente hecha, que nosotros la hemos cuestionado y que estamos por pedir que se declare la inconstitucionalidad de esa ley que afectaba las 150 mil hectáreas de reserva de recursos”, señaló. “Por ahora se hace lo que digan los herederos, no lo que diga el gobierno porque el gobierno no ha puesto una moneda”, enfatizó. Del Corro piensa en su propio peculio de más de 1,5% del valor del bien vendido. Sobre los montos de la posible venta, Del Corro señaló que por el momento no se está hablando de dinero. “Tienen fotos aéreas y satelitales. Y eso seguramente va a ser motivo de una segunda reunión donde se va a aproximar la cuestión de precios”, explicó el abogado, quien recordó que las 250 mil hectáreas de la estancia están valuadas en 313 millones de dólares. “Esto ya está en tratativas. Estas organizaciones son exclusivamente ambientalistas. No compran propiedades para otras finalidades”, aclaró el letrado. “Grobocopatel, por ejemplo, que es el productor más grande del país en soja, está actuando en el país como integrante de la organización ambiental PRISMA, no como empresario. Ellos vienen a poner plata para esta organización que lo compra y ya tiene comprometida esta donación para el Estado”, señaló. “Esta gente, antes de hablar con los herederos, se reunieron con el gobernador el viernes por la mañana. Y también con un grupo de diputados. Creo que está bastante avanzada la negociación con el gobierno provincial y nacional”, abundó. “La Fidelidad” es una extensa propiedad, ubicada a orillas del Río Bermejo en el noroeste de la provincia del Chaco, que se extiende por otras 100.000 hectáreas en Formosa, provincia que también estaría evaluando su protección. El único propietario de “La Fidelidad” era Manuel Roseo, quien murió en un brutal asesinato en enero de este año. Es una de las zonas con más biodiversidad de la región chaqueña, donde se destaca la presencia de especies en peligro de extinción como yaguaretés, osos hormigueros y tapires, lo que permitirá a futuro la regeneración de flora y fauna de otras zonas degradadas. El 6 de julio último, la Legislatura chaqueña ya había aprobado que las 148.000 hectáreas de la estancia se conviertan en una “reserva de recursos”. Hace pocos meses el gobernador de Chaco Jorge Capitanich prometía: "Vamos a crear un fideicomiso ambiental con aportes públicos y privados que nos permitirá obtener recursos para la indemnización" (por la estancia). Por su parte la presidenta de Parque Nacionales, Patricia Gandini, anticipó que para apoyar ese fideicomiso ambiental el Estado aportará 500.000 dólares, o sea apenas unos 2.100.000 millones de pesos. El tema es que la festejada medida tiene un costo que se suponía en los 200 millones de dólares y que según el abogado ahora treparía a los 330 y nadie sabe a ciencia cierta de dónde saldrán. El Ministerio de Turismo del que depende la Administración de Parques Nacionales cuenta con un presupuesto anual para el 2011 de 500 millones de pesos, del cuál lleva ejecutados a junio un 41%. La cifra habla por si misma comprar la estancia saldría 840 millones de pesos, casi igual que dos presupuestos del Ministerio de Turismo de La Nación. La presidenta del Directorio de la Administración de Parques Nacionales (APN), Patricia Alejandra Gandini, destacó la iniciativa del Gobierno, al tiempo que resaltó que sería “la primera iniciativa de la creación de un parque nacional realizada por suscripción popular, es decir por elección de todos los argentinos”, manifestó. La convocatoria había contado con la participación de Greenpace y Conservation Land Trust, del norteamericano Douglas Tompinks, y las locales Banco de Bosques, Aves Argentinas, CEIBA, Fundación Pro Yungas, Redes Chaco, Fundación Bio-diversidad, Ambiente Total, Amigos por la Naturaleza, Fundación Vida Silvestre, Gran Chaco Walamba, Funda-Paz, Asociación Argentina de Ecología, Red Yaguareté, Fundación Nelson Mandela, Fundación Mempo Giardinelli, la Asociación de Hoteleros-Gastronómicos y Afines y la Cámara de Turismo del Chaco. |




