| Molina y sus inspectores de papas fritas |
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| Escrito por Redacción |
| Lunes, 14 de Noviembre de 2011 16:38 |
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El OPDS fue perdiendo con el tiempo el cuerpo de inspectores que se supo formar hace unos años y que nunca alcanzaron para cubrir el vasto territorio provincial y mucho menos el universo calculado en unas 70 mil industrias de todo tamaño. Molina para devolver un favor político y además controlar con un ejército propio, contrató ex empleados de la Municipalidad de Pilar. En este sentido la sospecha creciente de incompatibilidad y conocimiento creció exponencialmente ya que además muchos dudan de los inspectores que provienen del mismo partido donde el Parque Industrial era considerado el mismo Sciolismo como la Chernobil de la provincia, dado la peligrosidad de la misma. Fuentes del OPDS que prefirieron mantenerse en el anonimato para resguardar su empleo, aseguran que muchos de los inspectores son gente que fue despojada de su cargo por diversos actos de corrupción en Pilar. Las causas coimas por hacer desaparecer actas o sanciones o porque han hecho la extorsión más común en los ámbitos ambientales estatales: soy bueno sólo si me contratas como tu asesor privado (a mi, a mi familia o a mi consultora clandestina). Molina contrató a gente que había sido apartado de su cargo como también hizo lo mismo en el senado cuando contrató a Rico como asesor. Para Javier Amorrortu y el letrado patrocinante Ignacio Arabehety, la cuestión es clara. “El accionar ilegal del titular del OPDS convocando a audiencia pública por el Delta, cuando los crímenes son públicos y de vieja data, sólo busca acercar visos de legalidad a lo ilegal, con las consecuencias que esos frutos generan en los cimientos de la República. Este funcionario alimenta aberrantes dictaduras democráticas”. Los inspectores que redimió Molina en una primera etapa, fotocopiaron expedientes por orden del propio Molina, para luego desaparecerlos en un viaje rumbo a Pilar sin que se sepa el porqué dijeron desde el OPDS. Desde el organismo el motivo es un expediente de una firma significa poder desaparecer sus sanciones y desaparecer las irregularidades que cada día se cometen en el control de las empresas contaminadoras. Pero por el otro lado permite un archivo único de valor incalculable de información vital para la consultora privada que se encuentra armando hace algún tiempo Molina y sus funcionarios más allegados. La denuncia anónima dice que la consultora ambiental “que ya tiene robados y copiados estudios de impacto ambiental, pueden ser ofrecidos a terceros por módicas sumas de 50 mil a 100 mil pesos según el rubro”. Para la gestión de Molina el fundamento es económico y político por encima de toda cuestión ambiental. Es hora que el gobernador decida y que además no sea recompensado con otro puestito. |




