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Los últimos tres gobiernos porteños le permitieron ganancias “extraordinarias” a una empresa recolectora La limpieza de la ciudad no soporta contratos basuraEl contrato con Integra autorizó utilidades del 8%. Pero el Estado le transfirió fondos que le permitieron ganar hasta tres veces más. Macri estudia renegociar los términos del acuerdo. Damián Glanz Sin desperdicio. La empresa justificó la ganancia extraordinaria. Afirmó que sus balances no reflejan los costos totales.
El negocio de la recolección de la basura de la Ciudad de Buenos Aires no tiene desperdicio. Al contrario. Tener un contrato con el Estado para juntar una porción de las 5.500 toneladas de residuos que se producen por día en territorio porteño puede arrojar cuantiosas ganancias, incluso por fuera de lo que permite la norma. El pliego de la licitación que estableció las condiciones del servicio fijó un límite de rentabilidad de hasta un 8 por ciento para las concesionarias. No se cumple. Gracias a los pagos que el Estado le hizo en los últimos tres años a Integra, una de las empresas recolectoras, la compañía obtuvo utilidades que superaron el 20 por ciento. El legislador del bloque Igualdad Social, Martín Hourest, denunció que si el mismo esquema se repitió con las otras cuatro concesionarias, implicaría que entre Aníbal Ibarra, Jorge Telerman y Mauricio Macri le transfirieron desde 2006 unos 172 millones de pesos por fuera de los contratos. Desde el Gobierno afirman que estudian cómo reducir los costos. REVOLVER LA BASURA. En agosto de 2004, el entonces jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, le adjudicó a cinco empresas privadas el servicio de la limpieza de cinco zonas de la ciudad y reservó una sexta región para una compañía gubernamental, el Ente de Higiene Urbana. El monto total del contrato fue de 998 millones de pesos ajustables de acuerdo con las variaciones de los costos. Una de las zonas fue concedida a Integra, una Unión Transitoria de Empresas (UTE) formada por Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA) y Martin y Martin S. A. El decreto 1390/2004, que selló la adjudicación, aprobó la estructura de costos del contrato: sueldos y cargas sociales (46%), mantenimiento y uso de la flota de camiones (9%), impuestos (27,26%), otros gastos (11,1%) y margen de ganancia (8,05%). Cada mes, la Ciudad debía girarle a Integra 3.590.000 pesos, de los cuales 238.467 pesos debían cubrir la utilidad de la empresa. Pero los balances de la compañía indican algo muy diferente: en los últimos tres años el margen que obtuvo Integra llegó a triplicar el porcentaje convenido. Según consta en el balance que cerró en octubre de 2006, la empresa le facturó ese año a la Ciudad 51.265.895 pesos. Su renta fue de 4.883.255 pesos, el 9,53%. El balance posterior advierte que de los 73.489.131 pesos que le vendió al Gobierno en servicios hasta septiembre de 2007, ganó 15.670.171 pesos, el 21,32%. Es decir que ese año el Ejecutivo le giró 9,7 millones de pesos por encima del límite acordado. Y entre octubre de 2007 y septiembre de 2008, el último período disponible, el Ministerio de Ambiente le pagó 122.858.470 pesos. Integra registró que 24.113.768 pesos fueron ganancia, el 19,63%. Durante 2008, la Ciudad le pagó más de 14 millones de pesos por encima del límite del contrato. En total las transferencias extraordinarias superaron los 33 millones de pesos. CARGA Y DESCARGA. “Sumando las cinco empresas, la Ciudad les pagó 170 millones de pesos de más en los últimos tres años. Es el 60 por ciento del presupuesto para infraestructura escolar”, afirmó el legislador Hourest. La cuenta que realiza del diputado es sencilla: entre 2006 y 2008, el programa “Higiene urbana por terceros” del Ministerio que conduce Juan Pablo Piccardo gastó 1.740 millones de pesos; en base al total de cada año, computó el porcentaje correspondiente a la “rentabilidad extraordinaria” tomando como referencia el caso de Integra. Suman 172.023.047 pesos. “Vamos a pedir que Piccardo dé explicaciones ante la Legislatura”, anticipó el diputado. “El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se ocupa de controlar la calidad del servicio prestado por las empresas de recolección y que los costos sean competitivos”, respondieron desde el despacho de Piccardo ante la consulta de este diario. Y afirmaron que el margen de ganancia “surge de aplicar la cláusula de redeterminaciones de precios del contrato pactado”. Crítica de la Argentina quiso saber si los balances de las empresas recolectoras de residuos, y en particular de Integra, son tomados en cuenta al momento de negociar las actualizaciones de precios. El ministro esquivó la respuesta: “La redeterminaciones de precios fueron estipuladas en el contrato firmado por gobiernos anteriores y habiendo finalizado éste estamos revisando las prestaciones y los costos para mejorar la calidad de servicio”. En Integra, en cambio, admitieron que existe una diferencia entre el margen acordado por contrato y el que figura en sus balances. Pero no lo atribuyeron a las ganancias extraordinarias producidas por las redeterminaciones de precios, sino a cuestiones “internas” de la empresa. En una primera respuesta, la responsable de las relaciones con la comunidad de Integra, Gisela Thorton, afirmó que “el balance no tiene en consideración el costo de la propiedad de la base de operaciones y de los camiones”. La documentación que la propia empresa envió a la CNV dice otra cosa. En el balance del año 2008 se detalla que para el rubro Alquileres de Inmuebles y Camiones, Integra gastó 3.381.230. Crítica de la Argentina insistió con su pregunta. Y apareció una segunda respuesta: “Ocurre que los accionistas le facturan sólo una parte del gasto a la empresa. El alquiler que figura es el 10 por ciento de lo que gasta”. Pero esa información no figura en los balances de la compañía ni tampoco en el expediente que recoge los detalles de la última redeterminación de precios. Polémica por el alquiler de camiones En el Ente de Higiene Urbana, el organismo del Estado porteño que se ocupa del barrido y la recolección de los residuos de cuatro barrios del sur, hay un bache presupuestario. Tiene una flota de unos 25 camiones compactadores que pasan gran parte del tiempo en el taller. Y para completar el recorrido, el gobierno alquila unidades adicionales. Una investigación de la Auditoría General de la Ciudad (AGCBA) determinó que, con el dinero que gastó en 2007 en el alquiler de esos camiones, el Ente podría haber comprado hasta 34 unidades cero kilómetro. El informe reveló que durante la gestión de Jorge Telerman los camiones pasaron el 30% del tiempo en reparación. Y que por eso el entonces jefe de Gobierno porteño contrató otras máquinas para suplir el faltante. Según calculó la AGCBA, con esos fondos se podrían haber adquirido “24 camiones Ford Cargo 1722 con compactador o 34 camiones Ford Cargo 1721 con compactador”. A fines del año pasado, durante la gestión PRO, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público le compró diez camiones a la firma Grupo Sur S.A. por un total de 3,8 millones. Pero el gasto en alquiler no desapareció: según datos aportados por el gobierno, entre enero 2008 y marzo de este año, se destinaron unos 12,7 millones de pesos para ese fin. Es decir que, con esos fondos, la Ciudad podría haber comprado 31 camiones 0 km iguales a los que adquirió hace seis meses atrás. |