Mientras el OPDS arma festejos se mueren los peces PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 11 de Enero de 2012 11:52

 

 

No parece que todo es armar fiestas en la playa con la caída del sol como si vendieran cerveza. El fin de semana del 8 y 9 de enero, en la zona ribereña de Quilmes y Berazategui, aparecieron muertos miles de sábalos, carpas, bogas y lisas. El enorme cardumen llegó a cubrir 700 metros cuadrados de playa. Según fuentes oficiales se habrían asfixiado por la superpoblación de un alga marina, estimulada por el calor y la contaminación. Por su parte las organizaciones ambientalistas advierten que el fenómeno debe ser controlado.

Para el OPDS siempre hay una sola versión que se repite desde hace unos veinte años. En este sentido aseguran que el extremo calor y la baja del agua restaron oxígeno al cauce, lo que produjo la asfixia de los cardúmenes. Sin embargo, ambientalistas de la zona advirtieron que el fenómeno tiene un precursor invisible: la contaminación industrial y hogareña, que favorece el crecimiento de esa vegetación parasitaria.

 

“La mortandad fue producto del afloramiento de algas provocado por las altas temperaturas ambientales, lo que produce una drástica reducción en los niveles de oxigeno disueltos en el agua, causando la muerte de peces por hipoxia”, fue lo que difundió la Municipalidad de Berazategui conducida por el hijo de Mussi actual Secretario de Ambiente de Nación. La versión es producto de de la conclusión de las muestras tomadas por especialistas del Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable (OPDS), que además indicaron que el agua “estaba más caliente” de lo ordinario. Esto último una estupidez propia del organismo que no lograron simular la situación. En este sentido dijeron que es normal en espejos de volúmenes bajos, como lagunas o arroyos, pero es infrecuente en un río como el de La Plata. Nadie sabe donde dejaron el termómetro con que realizaron la medición que de plano descartó la posibilidad de un vuelco. Nieves Baldasini (del Foro Regional por la Defensa del Río de la Plata, la salud y el Medio Ambiente) advirtió que si bien concuerda en que fue la falta de oxígeno lo que provocó las muertes, la proliferación de algas se debe a la contaminación que sigue afectando al zona, pese a los intentos de recuperar los ríos La Matanza y Riachuelo, que vierten en el estuario platense.

Tal como sucedió en el último de eso afluentes, en el Río de la Plata la contaminación “industrial y doméstica -es decir, desechos no tratados y cloacales- es funcional a la floración de esos bancos, que compiten con las plantas de los humedales cercanos, los cuales en muchos casos se encuentran en peligro por la especulación inmobiliaria.

La flora propia de la costa es “competencia” natural de esos fitoorganismos y es la que regula que el agua sea apta para que los peces puedan respirar en ella. Si no son preservadas, los antígenos superarán a las defensas y los peces podrían erradicarse, como en el Riachuelo. “El tema clave no es limpiarlo sino dejar de contaminarlo”, graficó Baldasini.

Palabras clave:  opds - scioli - peces
 

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