La otra pelea del yuyito y sus aliados PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 20 de Mayo de 2009 13:13
En un contexto donde se están dirimiendo distintos alcances políticos en torno al campo, las discusiones van despejando dudas.  Nunca antes el glifosato despertó una campaña cuyo objeto es el desprestigio de la comunidad científica. ¿Qué es lo que está en juego? la prohibición del glifosato y la pérdida de un negocio millonario.  Por otra parte está la idea del modelo del negocio sojero que tiene más aristas económicas que las ambientales depende de como se cuente . Pero como si fuera el talón de Aquiles parece que es por allí donde aparece una de las caras visibles. Sin glifosato no hay soja o al menos no la hay en las actuales condiciones de cultivo.  La semana pasada se presentó en la ciudad de Buenos Aires "Pueblos Fumigados", el informe sobre la problemática del uso de plaguicidas en las principales provincias sojeras de la Argentina. A su vez  la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas solicitó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que suspenda la comercialización, venta y aplicación del glifosato y del endosulfam en todo el territorio del país, con la presentación de una acción de amparo. Desde la organización se solicitó esas medidas “en protección del ambiente y la salud de la población nacional ante las gravísimas y generalizadas consecuencias en los ecosistemas y la población por la utilización de estos agrotóxicos”. La Agencia de Noticias Biodiversidadla conversó con Jorge Rulli, del Grupo de Reflexión Rural (GRR). Dice Rulli  “en la Argentina nada es lineal, todo es muy complejo, sobre todo en la medida que sale el ministro (por  Lino Barañao) a rebatirlo de una manera brutal, digo brutal porque dice que las víctimas son de la agricultura orgánica y no de la agricultura industrial, lo cual realmente da vergüenza ajena, es un escándalo. La medida ambiental del problema para Rulli es un aspecto tan destacado como lo que subraya como desinterés político “Nosotros tenemos cerca de 18 millones de hectáreas de soja y  no hay información fehaciente acerca de los tóxicos que se derraman sobre el suelo y las poblaciones. En la medida que sabemos que en la provincia de Córdoba cada por cada pasada, de agrotóxicos se fumiga con 3 litros de RoundUp, más 1 litro  de 2,4D por hectárea, entonces estamos en una cifra de millones de litros de tóxicos que han liquidado la microvida del suelo. Esto todo el mundo lo sabe, el suelo ya no es el mismo” puntualizó Rulli.
Palabras clave:  glifosato - soja. barañao - rulli - pueblos fumigados
 

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