Barañao Glifosato o Muerte !!!!!!!!!!!! PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 22 de Mayo de 2009 15:08

“No fue una buena idea”, debe pensar en estos momentos el Ministro de Ciencia y Técnica de la Nación, Luis Barañao, recordando su iniciativa (¿suya?), de pedir la creación de un Comité de Ética para que investigue los efectos del glifosato –un herbicida no selectivo de amplio espectro, según Wilkipedia- sobre las personas.

Del otro lado de la frontera oficial, los rugidos de las fieras comenzaron a sentirse en la selva ambientalista hasta convertirse enseguida en verdaderos ataques a la yugular del funcionario y de todos aquellos que tuvieron una idea que en realidad, iba dirigida al corazón mismo de la producción sojera, es decir, el campo traidor y rebelde.

Tras calificar la decisión del Ciencia y Técnica de “improvisada y con dudoso valor ético", el feroz biólogo y Premio Nobel Alternativo 2004, Raúl Montenegro, dijo que la medida "demuestra que somos una republiqueta, no un país serio. En lugar de actuar antes y sobre otros plaguicidas tan cuestionados como el glifosato, intervino tarde y para que se evalúe únicamente este herbicida, clave en los cultivos de soja RR". Montenegro, de extensa militancia en el campo ambientalista desde la Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM), de la cual es titular, y con un paso por la función pública cordobesa, acusó a Barañao de realizar una “caza de brujas”. “Barañao instaló la caza de brujas contra quienes cuestionan científicamente el impacto sanitario del glifosato", dijo, y agregó que esas críticas a los trabajos científicos, "son sospechosas pues el Ministro es un especialista en biotecnología que defiende enfáticamente los organismos genéticamente modificados (OGMs)”. Desde la Comisión Nacional de Energía Atómica, conocedores de la verba y los ataques fulminantes de Montenegro, seguramente deberán estar compadeciendo al Ministro por lo que le espera ante tan polifacético crítico. El ambientalista siguió enviando dardos envenenados a Barañao al que también acusó de cometer “una agresión contra la ciencia y los investigadores independientes” y le recomendó al Comité Nacional de Ética que “antes de tomar decisiones estudien más profundamente el tema, no solamente recortes de diarios y privilegien la seriedad, no el oportunismo. El Comité de Ética debería dudar del glifosato, no de los investigadores”. Pero si Montenegro ya parecía un trago difícil de digerir, apareció otro de los “gurkas” del ambientalismo, Jorge Rulli, del Grupo de Reflexión Rural (GRR) -también con paso por la función pública, ésta vez la nacional-, quien dijo que lo del Ministro, “da vergüenza ajena”. “En la Argentina nada es lineal, todo es muy complejo, sobre todo en la medida que sale el Ministro (Barañao) a rebatirlo todo de manera tan brutal y digo brutal porque dice que las víctimas son de la agricultura orgánica y no de la agricultura industrial. Es un escándalo”. Rulli precisó que en país hay cerca de 18 millones de hectáreas de soja “y no hay información fehaciente acerca de los tóxicos que se derraman sobre el suelo y las poblaciones”. Barañao deberá andar con pies de plomo, porque debajo de la cubierta vegetal del fundamentalismo ambiental, otros actores están dispuestos a ponerse el cuchillo entre los dientes y salir al ruedo para el ataque.
Palabras clave:  soja - barañao - glifosato - montenegro - rulli
 

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