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La polémica transgénica llega al Financial Times. El matutino recogió la problemática del negocio agrario en base a la soja y glifosato. Las causas del conflicto entre el Gobierno y los productores rurales, la transformación del modelo agrario y el auge del agronegocio visto por distintos actores.
Para el Financial Times el gobierno de Argentina está bajo presión para prohibir el uso del químico más usado a nivel mundial, “el que ha ayudado a que el país se convierta en un importante exportador en la última década, después de que nuevas investigaciones hayan demostrado que puede llegar a ser perjudicial para el ser humano”.
La nota refiere a la presentación que la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas realizara ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación pidiendo la prohibición en la venta y uso de glifosato. El más conocido de todos es el Roundup de la empresa Monsanto que días pasados por primera vez salió a defender a su producto.
Según el diario para Guillermo Cal, director ejecutivo de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), “si fuera aprobada la prohibición significaría “no hacer agricultura en Argentina”. Argentina se ha convertido en un gran exportador, gracias a la utilización de semillas transformadas genéticamente, las que están hechas para resistir al glifosato. Esto ha permitido a los sojeros poder exportar a mayor velocidad. El país es el máximo exportador de aceite de soja, y es el segundo exportador de maíz, tercero en la exportación de semillas de soja, y séptimo en trigo. El glifosato es el herbicida más utilizado y los agricultores utilizan alrededor de 450 millones por año, lo que equivale a 150 millones de litros anualmente en sus cultivos, explicó Cal al diario. Para el Financial Times la prohibición del uso del glifosato podría tener consecuencias directas en el fisco argentino. “Sabemos que estamos peleando contra Goliat”, dijo Mariano Aguilar, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, organización que en abril pasado presentó un escrito a la Suprema Corte buscando que se prohíba el uso y la venta del glifosato en Argentina. Todavía queda pendiente un estudio a realizar por una comisión de expertos estipulada por el gobierno en enero pasado. Nadie de la Secretaría de Agricultura estuvo disponible para comentar sobre el tema al Financial. De acuerdo al estudio de Andrés Carrasco, un científico del Conicet pocas cantidades de glifosato podrían causar malformaciones embrionarias en sapos, lo que indica que podría causar problemas en humanos. “Sospecho que la clasificación tóxica del glifosato es baja en algunos casos esto puede convertirlo en un poderoso veneno”, le comentó el Sr. Carrasco al Financial Times. El dice que los habitantes que viven cerca de plantaciones de soja donde se usa el herbicida empezaron a demostrar problemas a partir del año 2002, dos años después de las grandes cosechas, que usaron las semillas modificadas, la que fue aprobada en Argentina en 1996". A su vez un estudio conducido por el doctor, Rodolfo Páramo, en la provincia de Santa Fé arrojó como resultado 12 malformaciones cada 250 nacimientos. |