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La empresa estatal INVAP avanza en las negociaciones con el gobierno Venezolano para ampliar un contrato de 53 millones de dólares por la provisión de centros de radioterapia al país caribeño, y esta semana mantendrá en Holanda una compulsa con dos consorcios internacionales para proveer un reactor para la producción de radioisotopos y de ensayo de materiales de 80 megawatts, se informó oficialmente. "En los últimos seis años hemos tenido el apoyo que nunca tuvo INVAP en más de 30 años de historia. Por eso ayer enfrentamos a competidores internacionales y tenemos el reconocimiento de la NASA", dijo el director general de la empresa, Héctor Otheguy. Asociada con la española Isolux, INVAP competirá en Holanda con un grupo de empresas francesas (AREVA) y otro de coreanas (KOPEC). INVAP fue creada en 1976, mediante un convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina y el Gobierno de la Provincia de Río Negro.
A su vez el precio del petróleo, la mayor inversión en tecnología para su obtención, los conflictos políticos de los países productores y su contribución al calentamiento global, llevan al mundo a retomar el desarrollo de la energía nuclear, que había sido "archivado" en la década de los 80. La energía nuclear es aquella que se obtiene al aprovechar las reacciones nucleares espontáneas o provocadas por el ser humano. Estas reacciones se dan en algunos isótopos de ciertos elementos químicos, siendo el más conocido la fisión del uranio-235 (235 U), tradicionalmente utilizado para los reactores nucleares. Estados Unidos, pero especialmente, Europa comenzaron "tibiamente" a mediados de la década de los 40 a trabajar con esta energía para generar electricidad. A comienzos de la década de los 70 la energía nuclear era un ejemplo de progreso para Europa, que propiciaba la construcción de centrales para abastecer una demanda eléctrica en crecimiento. La explosión de la Central de Chernóbil -en la ex Unión Soviética- en abril de 1986, en la que murieron más de 4.000 personas, puso freno a su desarrollo en el Viejo Continente. No obstante, Francia y Japón optaron por seguir adelante con la energía nuclear, y así el país asiático cuenta con 55 reactores en servicio y la nación europea con 60. Francia ha desarrollado todas las fases del negocio nuclear desde la fabricación del combustible, hasta el diseño, construcción y mantenimiento de los reactores y centrales y el reciclado de residuos, a través de empresas públicas que operan en 100 países. Estados Unidos por décadas no ha tenido un proyecto de este tipo, recién ahora analiza cuatro que podrían estar activos en 2016. Rusia por su parte está construyendo ocho centrales. En Latinoamérica sólo cuatro países tienen energía nuclear: Argentina que fue pionera -primera central Atucha I en 1950- Brasil, México y Chile. Los defensores a ultranza de esta energía sostienen que "es segura y no contamina; el precio del uranio tiene una incidencia menor en el precio de la energía; da seguridad en el suministro y tiene un precio predecible". |