LA SEMANA QUE SE VA PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Domingo, 07 de Junio de 2009 11:09
Por ASM
 
Se terminaron las celebraciones y la gente vuelve a sus rutinas pero, ¿cómo?, ¿no se enteró? ¡Esta fue la semana del ambiente! Y vaya que hubo información. Lo mejor es empezar de atrás para adelante, porque el Día Internacional del Ambiente, es decir, el viernes 5 de junio, fue generoso en algunas situaciones que vale la pena ser abordadas. La Argentina oficial hizo el festejo como mejor lo sabe hacer, en un acto donde se presentaron los proyectos de más de 40 organizaciones de la sociedad civil en el marco de la Iniciativa Ambiental Comunitaria (IAC). Poca plata valoriza el ambiente para el gobierno que las ongs sean convidadas de piedra. Marche dos arbolitos  

El secretario de Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni, aprovechó el escenario favorable para disparar contra las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) –denominación que le desagrada-, a quienes tildó de “soldaditos verdes que quieren impedir la generación de riqueza sin contar las consecuencias sobre el empleo y la exclusión”. La frase no fue fortuita ni forma parte del historial de vituperios que el funcionario lanza cada vez que puede contra estas organizaciones.

Dijo lo que no dijo en la reunión que el día anterior tuvo con el Cuerpo Colegiado que controla el cumplimiento de la sentencia de la Corte sobre la Cuenca Matanza-Riachuelo. Excusándose ante una pregunta sobre la Resolución 3 de la ACUMAR –un verdadero manual para destruir ríos-, Homero contestó sin mosquearse que no era “Súperman” para conocer en detalle todos los aspectos técnicos. Raro. Hacía poco más de dos semanas que había firmado junto a Graciela Gerola, por la ciudad, y Ana Corbi, de la Provincia, esa misma resolución.

Era la oportunidad para decirles en la cara lo que siente por ellas, pero Homero, que no es Súperman, si es un lobo político que sabe como y cuando direccionar sus mensajes. Serán las lavadas gacetillas de prensa de la Defensoría del Pueblo y las inexistentes de la Secretaría el tono que elija el Secretario para esta confrontación. Sus palabras, más que directas, estarán dichas siempre en actos públicos donde se demuestre la ejecutividad del organismo frente a las críticas.

En tanto, la Corte Suprema de Justicia de la Nación hirió las esperanzas que se habían puesto en ese Poder de la Nación al hacer lugar a una queja presentada por la empresa Forestal Andina y aceptar el caso del terraplén que esa compañía construyó sobre los Esteros del Iberá. No importaron las tres instancias favorables que habían beneficiado a la parte querellante, un habitante del afectado Paraje Yahaveré, Bruno Leiva, y que obligaban, a instancias del Superior Tribunal de Corrientes, a demolerlo.

Desempolvando una vieja resolución adoptada por la “Corte de los Milagros” de los años 90 -“Dromi José Roberto (Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación) s/avocación en autos ´Fontela Mises Eduardo c/Estado Nacional s/amparo´"-, los integrantes del actual máximo tribunal de la Nación dijeron encontrar elementos federales que le permitieron tomar el caso. Esa medida cautelar se toma cuando hay “gravedad institucional”. La pregunta es si existe tal gravedad en el caso de los Esteros del Iberá como señalan los jueces. Lo que si existe, es la percepción de que algo está cambiando en la posición de la Corte frente a los problemas ambientales, con un giro respecto a las alentadoras señales que había dado en torno a la Cuenca Matanza-Riachuelo y a la tala de bosque en Salta. Es una mala noticia.

Pero también hubo historias satisfactorias. El compromiso que ha asumido el ex baterista de Soda Stereo, Charly Alberti, con la cuestión ambiental trae un soplo de aire fresco a la cuestión. Lejos de tratar de convertirse en solo una figura que, por su llegada popular, podría prestar solamente la imagen como una cuestión de marketing, Alberti propuso algunas ideas revolucionarias en el campo del medio ambiente.

No es menor que una figura pública de significativa popularidad pida la libertad energética para todo el mundo y dispare venenosos dardos contra los especuladores del tema. Alberti está poniendo toda su energía en ese objetivo. Un dato: forma parte de la Junta de Directores y asesor del Proyecto Cambio Climático –versión nacional- del ex Presidente norteamericano, Al Gore.

Y volvemos al Día del Ambiente, donde se plantaron árboles, de reciclo basura, se soltaron globos, se dijeron discursos ante los niños y se chocaron las copas entre todos. Sin embargo, el éxito en el país esta cada vez más lejos, como plantearon los especialistas invitados a opinar en las páginas de Medio y Medio. Las coincidencias fueron totales y alarmantes. Nada para festejar en un país que carece de una política ambiental, donde se vetan leyes de protección, como la de los glaciares, y donde se incumple con lo dispuesto por la ley, como el caso del Riachuelo.

Fronteras afuera, parece que los fuegos artificiales deberán esperar hasta diciembre para cuando las naciones reunidas en torno a la XV Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 15), en Copenhague, se sienten a consensuar un acuerdo post Protocolo de Kyoto.

Desde Bonn, donde están en reunión preparatoria, los mensajes son suavemente alentadores, pero la realidad indica que donde se decide el destino del acuerdo es en el Congreso de los Estados Unidos, lugar del cual debe salir la ley para que ese país pueda asumir el compromiso. Sin embargo, no hay que desesperar, porque se puede llegar a una solución intermedia que favorezca el rumbo común.

Finaliza un nuevo Día Mundial del Ambiente. Para el país, la situación no es buena y parece ser cierto que hay poco o nada para festejar. Quizás, el año próximo podamos levantar tímidamente las copas.

 

 

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