Lluvia de doláres de un organismo ciego PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 10 de Junio de 2009 17:07
La bonanza llegó, finalmente, a las arcas del estado Nacional de la mano del crédito del Banco Mundial para el patito feo del ambiente nacional; la Cuenca Matanza-Riachuelo. No es el primer crédito que ese organismo desembolsa para el tan manoseado saneamiento de una cuenca de algo que ya ni es río, ni es nada, solo un cauce pestilente donde el agua ha dejado lugar a una correntada de desechos tóxicos compuestos por metales pesados, excrementos humanos y toda otra porquería sustentada por empresas y estados corruptos y alejados de las normativas.
Es difícil comprender el análisis técnico hecho por los supuestamente especialistas ambientales de ese organismo internacional de crédito. Posiblemente se les haya pasado por alto la Resolución 3 de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), que permite sin apenas ruborizar a quienes firmaron ese engendro -Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires-, volcar sin restricciones a esas aguas casi inexistentes toda clase de venenos industriales tales como el cadmio, el arsénico, el mercurio y una larga lista más de metales pesados, bajo la obscena figura de destinar al Riachuelo como área de recreación sin contacto directo. Algo así como mirarlo de lejos y si es posible, con escafandra incluida.
Tampoco esta clara la capacidad de esos especialistas que festejan –a través de la entrega de una impresionante suma de dinero-, que se construyan dos enormes colectoras de porquerías industriales, tanto en la margen derecha e izquierda, que transporte la contaminación hacia el Río de la Plata. Mejor corregirse; no estaría clara si la desconfianza no llamara a visualizar más créditos futuros, y por lo tanto, endeudamiento, para sanear el día de mañana el Río color de León.
Pero la sorpresa es mayor cuando se observa el detalle de los gastos, de acuerdo a la información proveniente de la propia Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Según esta información, los 840 millones de dólares aprobados serán destinados, en una primera etapa, a obras para provisión de agua y cloacas y la reducción de la contaminación, que beneficiará en forma directa a 3,5 millones de habitantes que hoy no cuentan con una infraestructura mínima que les garantice calidad de vida. Una contradicción más que aparente con lo que dice la dichosa Resolución 3.
La contradicción se acentúa cuando dicen que en una primera fase de ejecución del Plan, se pondrá en marcha una estrategia de implementación de Planes de Reconversión Industrial (PRI-ACUMAR), de carácter obligatorio y destinado a lograr que las empresas emplazadas en el ámbito de la Cuenca produzcan bajo patrones de producción limpia y logren minimizar la carga contaminante de efluentes, residuos sólidos y emisiones a la atmósfera. Insistimos, la Resolución 3 permite, a contramano de esta loable intención, que las industrias vuelquen sus desechos sin límites precisos.
La filantropía del Banco Mundial no tiene límites. Así como en la década de los 90 se otorgaba dinero sin ton ni son, en esta nueva etapa culposa de los organismos internacionales de crédito hay detalles que pueden pasar desapercibidos, total, nada mejor que dejar en manos de organismos responsables –ACUMAR y sus socios fundadores- la tarea de disponer de esos fondos como se les antoja. Si no, ¿cómo es posible que se les haya pasado por alto el punto VI del subcomponente del componente 1 (vaya galimatías), que dice que se destinarán fondos para Colector Margen Derecho u otra solución alternativa?. ¿Cuál es esa solución alternativa?, ¿Saben que no sirve el colector derecho, ni el izquierdo?, ¿Qué es esto de y/o/u?, ¿Cuándo se anunciará esa alternativa o no?, ¿Qué parte de los 633 millones de dólares destinados al Componente 1 irán a parar a esa obra que no se sabe si es o no es?. Muchas preguntas, pocas, muy pocas, respuestas.
En la reunión que el secretario de ambiente de la Nación,Homero Bibiloni tuvo con el Cuerpo Colegiado, desestimó por razones de tiempos electorales la cuestión del acceso a la información pública. Paradójicamente, en el componente 4 se establece que se destinarán poco más de 18 millones de dólares al “Establecimiento de la oficina de información pública de la ACUMAR”, así como al “Programa de comunicaciones de la ACUMAR”. Por las propias palabras del secretario, no existirá información pública por el momento. En cuanto a las comunicaciones, la Autoridad de Cuenca sólo se limita a llenar de tanto en tanto su sitio de internet. Demasiado caro todo para que no sea nada.
Un último detalle, pero que obliga a reconocer que Bibiloni es coherente con su accionar. En la mencionada reunión, y pese a las insistentes preguntas de los integrantes del Comité, el secretario no dijo una palabra sobre el tema de la salud de la población. Observando el detalle de los gastos, se puede afirmar que Homero es un hombre de palabra. De la salud, ni mu.
Palabras clave:  riachuelo - banco mundial - homero bibiloni
 

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