| Queman basura en 420 localidades de Córdoba |
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| Escrito por Redacción |
| Viernes, 12 de Junio de 2009 14:48 |
Por Darío SbaratoEn Córdoba la quema a cielo abierto es el método usual para deshacerse de la basura en 420 localidades. La falta de una política en torno al tema de la gestión de los residuos y de la disposición final, tiene resultados catastróficos. La quema es la manera habitual con la que los municipios se desprenden de la basura. Incluso hay localidades donde luego no se puede apagar y quedan con fuego por meses. A su vez el proceso de quema genera seis mil toneladas de particulado atmosférico al año, treinta mil toneladas de monóxido de carbono y quince mil toneladas de compuestos volátiles orgánicos entre otras preciosuras a las que todos estamos expuestos. Esta situación es aplicable a todo el país. Llama la atención que esta situación se enmarque en un país que dispone de 100 millones de dólares de organismos multilaterales para resolver estos problemas. Por una parte la Argentina ha recibido un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por un monto equivalente a US$ 60.000.000. El propósito del Programa es la gestión de residuos sólidos en municipios turísticos, mediante proyectos que implementen soluciones técnica, ambiental y financieramente viables. Este programa se encuentra bajo la órbita de Secretaría de Turismo y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Por otra parte el Banco Mundial prestó US$ 40.000.000 para solucionar el mismo tema. Al menos en Córdoba no se ve. Por su parte los cerebros ambientales y universitarios provinciales llevan 10 años discutiendo sobre las maneras en que se deben tratar los desechos en la provincia de Córdoba, recurriendo para ello a la elaboración de normas, informes y dictámenes, que desconocen la realidad de que en la provincia no existen enterramientos sanitarios salvo en la capital –esto merece una nota aparte por la operatoria desastrosa que hace de un relleno una torre inestable a punto de caerse- y que los tratamientos alternativos ambientalmente respetuosos, siendo optimistas, solo se están desarrollando en una decena de localidades. |




Por Darío Sbarato