| Los fueros de Greenpeace |
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| Escrito por Juan Luis Peri |
| Miércoles, 17 de Junio de 2009 21:44 |
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La judicialización de los temas ambientales tiene distintos actores y distintos resultados. A Greenpeace la justicia los obliga a hacer campaña por basura cero en barrios acomodados. Nada de Lugano I y II, o Villa 31. Algo así como condenar al heladero a vender helados. El show es distinto. Una cosa es ser parte casi de lo mismo -Greenpeace y Macri en cuanto a adhesión porteña- y otra es la justicia para los de la huerta Orgásmica o los apaleados cartoneros que hacen que en parte se cumpla la Ley. Los chicos de Greenpeace de casi condenados a tareas glamorosas. Los otros palos y fuerzas especiales a las cuatro de la mañana. ¿Alguien creyó por un momento que Greenpeace no negociaría? Sí los cyberactivistas, unas especies de medusas que creen que la revolución se hace mandando quejas desde la comodidad de sus cyberhabitaciones. Ahora bien ¿qué hubiera pasado si Greenpeace se quedaba con la carátula original y jugaba desde alli como casi cualquier mortal?.
Primero un problema político importante para el gobierno de Macri. Segundo hubiera quedado claro que podían horizontalizar a la organización al terreno de lo común. Pero claro esto no podía pasar ya que un juicio en serio es mucho. Después de todo la organización tiene motos, vestuarista, helicóptero, barco, o sea es uun niño bien al ambiente. Filantropía inquita o el primer Batman para ser más preciso. Lo cierto es que no hay una mirada única sobre el tema y además hay intereses. Al comienzo de la semana pasada, Greenpeace anunciaba que ocho activistas serían llevados a juicio oral por la Fiscalía número 6, dependiente del Ministerio Público del Gobierno porteño. Aclaraban que los activistas estaban acusados de "violación de domicilio" y "daño agravado" y que podría desembocar en una condena de prisión efectiva de cuatro años para todos los imputados. "Resulta paradójico que se impulse el arresto de los activistas por denunciar la contaminación que la Ciudad produce en el Conurbano porque las autoridades del Gobierno porteño no cumplen con la Ley vigente en materia de residuos, que los obliga a reducir las toneladas de basura que son enterradas en los rellenos sanitarios de la provincia de Buenos Aires", declaraba María Eugenia Testa, coordinadora de la Unidad Política de Greenpeace. La lectura lógica de lo mencionado por Testa indica que en todo caso era el gobierno el que debía ser citado y no los activistas. Días atrás consultada por medio y medio Testa dijo que no pensaban en seguir ningún camino judicial en relación al tema basura cero “por los tiempos procesales”. A su vez la organización comunicaba que “la causa promovida por Macri significa la criminalización de una protesta pacífica y pública, lo que demuestra claramente el desconocimiento por parte del Gobierno de la Ciudad del constitucional derecho de peticionar”. Greenpeace siguió la estrategia clásica y convocó al cyberactivismo, y además modificó su imagen en páginas de internet, a los efectos de lograr que la mayor cantidad de gente posible peticionara. En la revista Mercado del año pasado, el autodenominado cbyberactivista de Greenpeace y periodista, Patricio Cavalli se preguntaba acerca de los límites de la protesta. A su vez en la nota indica que Maria Eugenia Testa había mencionado "Nuestros activistas están entrenados sobre qué hacer si van detenidos". O sea, saben que lo que van a hacer es un delito (premeditación), y se preparan para cuando llegue la Policía a detenerlos. sic nota”. Ayer trascendidos mencionaban que la fiscal había manifestado que admiraba a Greenpeace. Lo cierto es que a diferencia de otras organizaciones para Greenpeace la mirada de la justicia parece diferente, digamos que parece europea, donde los castigos a la organización suelen ser similares al conocido en el día de ayer. Pero el cambio de carátula fue producto de una negociación. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires retiró los cargos penales de “violación de domicilio” y “daño agravado” que pesaban sobre los ocho activistas de Greenpeace decidió un nuevo encuadre de los hechos pasándolos a una falta contravencional. En el día de ayer la Agencia de Noticias Argentinas en su cable alertaba de la negociación. Decía “la defensa de los ocho integrantes de la organización ecologista Greenpeace procesados por "violación de domicilio" y "daño agravado", reconocieron la culpabilidad del hecho a cambio de negociar la reducción de la pena. Fuentes judiciales informaron que con el asentimiento de la fiscal en lo penal, contravencional y de faltas Claudia Barcia,las defensas de los imputados pidieron la realización de un "juicio abreviado", esto es el reconocimiento de la culpa a cambio de "negociar" la posible pena que le impondrán”. Lejos del cbyeractivismo cerca de la realidad. Como comentaba un reconocido abogado “lo de Greenpeace me parece lo de siempre, que actúan simbólicamente y a tenor de intereses pre- fijados; nada nuevo, ni nada aportante, solo mas de algo superficial que solo sirve para la gilada y para mover dinero que podría aplicarse en tareas mas concretas a favor del ambiente”.- Palabras clave: greenpeace |




