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Escrito por Redacción
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Sábado, 20 de Junio de 2009 15:47 |
Si algún analista siguiera los discursos del hoy secretario de Medio Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni, vería la repetición casi monotemática de lo que finalmente denominó “soldaditos verdes”. Un caso para discípulos de Lacan. Pese a que en su disertación en la ciudad de Tucumán usó la palabra “armonía” y pensó al estado “como garante de que eso ocurra” pronto diferenció las “responsabilidades diferenciadas de los actores, es decir, los sectores privado, público y sociedad civil”. Hasta ahí todo bien. Pero no pudo, no se contuvo y entonces como no podía ser de otra manera identificó a las ONG`s “como beneficiarias de un proceso de apolitización, donde un pequeño grupo se arroga la representación de una ciudadanía empobrecida y despolitizada, en temas fundamentales de la agenda ambiental”.
En relación a las controversias ambientales, Bibiloni cuestionó la tendencia al conflicto en lugar de la promoción de la prevención como beneficio integral. En este sentido, llamó la atención sobre la “importancia de construir soluciones que eviten la judicialización, en el marco de un Estado activo que actúe como barrera de contención”, puesto que ésta “no siempre es efectiva y constituye en algunos casos el negocio de estudios jurídicos disfrazados de ONGs”, advirtió. No es de extrañar que Bibiloni ponga énfasis en sus colegas ya que él sin construir una organización pudo representar a los municipios de la cuenca Matanza Riachuelo en el juicio desarrollado en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Buey solo bien se lame. Evidentemente algo está fallando y los estados no son precisamente esa barrera que el secretario anhela. Lacan sostenía que para evidenciar el papel del otro hay "transitivismo". Es la etapa en la que el niño le atribuye sus propias acciones a otros. Esta relación perceptual parece necesaria a punto tal que los soldaditos verdes hasta ahora ganan la batalla donde sin la presencia visual igual alarman al secretario. |