EL REGRESO A LOS ESPEJITOS DE COLORES PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 24 de Junio de 2009 13:02

En Santa Cruz, el uranio vale un pulgar sobre un documento. Podría ser ficción, o bien una de las tantas historias sobre como los conquistadores españoles engañaban a los indios a su llegada a estas tierras, con el objetivo de robarles el oro. Hasta podría resultar una anécdota exótica. Pero no es nada de eso, o todo eso junto, pero con el agravante de que sucede en el sur del país y en pleno siglo XXI. El protagonista, una vez más, es el todopoderoso Ministro de Planificación, Julio De Vido.


Don Julio –el Ministro de Kirchner, no el dueño de la Asociación del Fútbol Argentino-, está en una cruzada para instalar el tema del uranio en Santa Cruz, sin importar que se trate de un territorio donde rige una ley que prohíbe el acopio, traslado y explotación de sustancias peligrosas. Es un detalle menor para alguien que declamó que la minería del uranio es el futuro de la provincia. Y ese alguien tiene detrás nada más ni nada menos que todo el poder de los K.
Todos saben que a los Kirchner no les importa demasiado las formas ni el protocolo, aunque a veces esa actitud descontracturada limite con lo ilegal. ¿Cómo definir entonces el acuerdo entre la empresa provincial Fomicruz y el Cacique José Limonau, mediante el cual éste último cede sus tierras para la exploración geológica por parte de esa compañía?. Limonau es analfabeto y por lo tanto su firma es la borrosa huella de su dedo estampada en el documento. La representante de la empresa es Susy Bello Knoll, íntima amiga de Alessandra Miniccelli, Ex Sindica Adjunta de la SIGEN y esposa de De Vido.
El negocio es redondo y fácil y tiene sobre sí los ojos interesados de varios países amigos. De hecho, según informa la agencia provincial de noticias OPI, desde hace más de un año se estaría sacando material desde las canteras de Laguna Sirven –las 12 mil hectáreas “otorgadas” por Limonau- embarcado en los puertos de Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia. ¿Y la ley?; bien gracias.
Susy y Alessandra podrán seguir compartiendo cursos de posgrado y el matrimonio De Vido no tendrá problema de continuar con el pago del alquiler de unos 3 mil dólares mensuales por el piso de Avenida del Libertador y Ortiz de Ocampo, perteneciente a una sociedad presidida por la inefable amiga familiar. Don Julio consiguió otra changuita que aliviará la economía familiar de los próximos años.
Mientras tanto, el Cacique Limonau  seguirá en el barrio Perón 80, de Las Heras, con el servicio de luz cortado por falta de pago –¿y el dinero prometido por Laguna Sirven?-, hasta que Don Julio y sus amigos aparezca nuevamente detrás de la puerta con sus espejitos de colores porque;  ¿quien dice que debajo de su casa no haya también una mina de uranio escondido?. Limonau puede entonces preparar sus valijas y ser uno más en algún barrio de emergencia del conurbano kirchnerista.

 

 

Palabras clave:  uranio - mineria - santa cruz - de vido - sigen
 

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