Las Forestales avanzan sobre las áreas protegidas uruguayas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 07 de Julio de 2009 10:21

La matriz productiva uruguaya para el futuro cercano, la forestación, avanza sin límites en todo el territorio oriental y amenaza ahora adentrarse en las áreas protegidas. Una fotografía de la situación puede apreciarse en la zona de la Quebrada de los Cuervos, en el departamento de Treinta y Tres Orientales, donde los vecinos alertaron sobre el avance a ritmo acelerado de la forestación que ingresa desde el norte.

La preocupación en mayor porque una parte de la Quebrada de los Cuervos –que fue la primera en ingresar al Sistema de Áreas Protegidas bajo la categoría de Paisaje Protegido-, es propiedad de la empresa norteamericana Weyerhaeuser (Colonvade), que se dedica a esa actividad. La misma compañía y la empresa forestal Madrera Roja, tienen asimismo tierras lindantes a la Quebrada, en la zona de amortiguación o de transición.

Dentro del área, viven algunos pobladores que pueden seguir desarrollando sus actividades por tratarse de una categoría de Paisaje Protegido. Esos mismo vecinos son los que alertaron de la situación, denunciada por al organización Guayubira.

El grupo se hizo eco de las denuncias de los vecinos que acusa a esas y otras empresas –como la forestal Atlántico Sur con capitales chilenos-, que empezaron a aparecer en el lugar. La metodología para hacerse de los terrenos es comprar a través de personas físicas que luego terminan siendo representantes de forestales.

La modalidad imperante también genera incertidumbre, ya que en general lo primero que hacen las empresas forestales al comprar las tierras es arrendarlas para ganadería. De esta forma no es obvio el destino final para monocultivos de árboles.

Un ejemplo es el predio de la ex Estancia El Tatú, junto al límite del área protegida, y su nombre deriva de la presencia de cantidad de tatúes entre otras especies de fauna nativa. “Hoy gran parte de su superficie está forestada. Se hicieron surcos sin considerar criterios para prevenir la erosión del suelo (a favor de la pendiente). También se aplicaron herbicidas en amplias áreas y un vecino cuenta que luego de la fumigación visitó el lugar y no encontró ni un tatú ni una mulita ni nada, todo estaba marrón, sin vida”, denunció uno de los vecinos.

En incomunicado distribuido por la Organización Guayuriba, se informó que los vecinos se siguen comunicando con las distintas autoridades que tienen competencia en la zona, ante la ausencia de un plan de manejo para el área y la demora en la creación de la Comisión Asesora Específica para el área, espacios en los cuales ellos esperan poder formar parte. Asimismo, less preocupa la aprobación del proyecto de forestación de Pradera Roja a pesar de estar dentro de la zona adyacente al área protegida y tienen la incertidumbre sobre si Weyerhaeuser también va a ser autorizada a forestar en sus predios dentro del área.

Palabras clave:  forestacion - uruguay areas protegidas