Adios a Botnia; un cambio para que nada cambie PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 17 de Julio de 2009 11:32

Y se fue nomás. Tanto protestar -con amenazas de abuela bomba incluida-, que al final, la empresa Botnia vendió su paquete accionario y se mandó a mudar. Habrá que ver como la imaginación criolla empieza a hacer rimar ahora las siglas UPM –la nueva empresa dueña ahora de la planta-, con algún cantito guerrero. Botnia, indudablemente, era mucho más pegadizo.

Sin que nada ni nadie lo pudiera predecir, la empresa Botnia llamó a una conferencia de prensa en la parte vieja de Montevideo y anunció lo impensable; que se iban y que le dejaban la planta –y las protestas de los vecinos de Gualeguaychú- a UPM, uno de los socios de Botnia junto a Metsäliitto Cooperative.

 

Por supuesto, nada cambia. Es solo una cuestión de papeles, algo de lo que entienden muy bien los dueños de la planta que se alza faraónica en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, eje de la controversia con los vecinos argentinos.

La empresa UPM utiliza la celulosa procedente de Fray Bentos en las fábricas de papel que tiene en China y el Centro de Europa. Es un negocio millonario que llevó una inversión de 1.200 millones de dólares, allá por el 2007.

En la actualidad, la fábrica emplea unas 200 personas para producir 1,1 millón de toneladas de celulosa de eucalipto al año para lo que se utiliza 3,5 millones de metros cúbicos de madera.

La venta accionaria entre los socios ya tuvo su anuncio en la bolsa europea donde se cotizan sus acciones. No hubo euforia ni anuncios extemporáneos. Hay que ver como reaccionan desde la cabecera argentina del puente que une ambas ciudades y donde los asambleístas han sentado sus reales en forma permanente.

 

Palabras clave:  botnia - gualeguaychu
 

Notas Relacionadas