Acumar segundo round de una sentencia olvidada PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 01 de Agosto de 2009 13:16


Y Superman voló. El Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Homero Bibiloni, llegó, saludo a los presentes y se fue. Seco, cortés y expeditivo, el funcionario cumplió así con el encuentro quincenal –según ordenó el Juez, Luis Armella- que se realizó entre la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (ACUMAR) y el Cuerpo Colegiado.

“Quedaron sus hijos putativos”, dijo uno de los participantes de esa reunión, en referencia a los representantes de la cartera ambiental y de la Secretaría de Recursos Hídricos que quedaron para exponer y escuchar sobre uno de los ítems más sensibles para la causa: el estado del agua y la Resolución 3 de la ACUMAR.

En el encuentro anterior, Bibiloni se había excusado con un “no soy Superman para saber sobre todos los temas” cuando se le preguntó sobre el estado de las aguas. Hoy no hubo superhéroes, pero si entró en escena otro personaje salido de la galera de los funcionarios de ambiente: la incertidumbre.

“Jugaron a la incertidumbre y (Raúl) Estrada Oyuela pidió justamente, certidumbre”, contó a Medio y Medio otro de los presentes en la reunión. Es que el Embajador fue claro al expresar que esa incertidumbre demuestra lo obvio: “no saben.”.

“Ellos giraron alrededor de la incertidumbre, o sea, no saben. La incertidumbre en estos casos está prevista en el Principio de Precaución. No quiere decir que se deben parar todas las empresas, como nos preguntó uno de los funcionarios, si no que dejen de seguir volcando Escherichia Coli y los otros contaminantes. Lo que si se es que la clave es que con esto, no se cumple la sentencia” de la Corte Suprema de Justicia, precisó.

Los representantes oficiales salieron a la cancha con una novedad; no solo la cuenca baja y media están altamente contaminadas, sino que también la alta sufre este proceso, por lo tanto, los planes anteriores que no consideraban este escenario ya no sirven para nada.

“En términos generales puede ser cierto, pero hay arroyos de la cuenca alta que no sufren este proceso de contaminación, como son los Bañados de Rocha y la Laguna Santa Catalina. Se debe hacer una distinción de las zonas. En tal sentido, la Resolución 3 es a largo plazo y no se puede considerar así”, aclaró Estrada Oyuela.

La cuestionada Resolución establece que no habrá restricciones para los compuestos nitrogenados, ni para los niveles de la escherichia coli, ni para el cromo,  el plomo, el cadmio, el mercurio o el arsénico. El cobre y el zinc ni se mencionan. La presencia de hidrocarburos podrá llegar hasta 10 miligramos por litro durante el 90 por ciento del tiempo, con la contaminación del aire que genera la volatilidad de sus efluvios. La justificación ante tan desastroso panorama es que la cuenca será utilizada solamente para “actividades recreativas pasivas”.

En la reunión también se cuestionaron los parámetros de contaminación que pueden tener los efluentes según establece la Resolución 1 y la definición de quien es agente contaminante que establece la Resolución 2. Respecto de ésta última, Estrada Oyuela afirmó que “nadie va a ser individualmente responsable de la contaminación del río. Es imposible que una sola empresa sea la responsable de contaminar todo el río. La primera resolución –agregó-, hace una lista incompleta de los contaminantes y la segunda hasta sacó algunos de esa lista incompleta”.

Ahora la cuestión vuelve a estar en manos del Juez Federal de Quilmes, Luis Armella, quien es el que debe decidir si esta Resolución cumple o no con lo dispuesto por el Máximo Tribunal de la Nación.

Estrada Oyuela fue terminante: “Si no saben, que pregunten a la Corte. Creo que hay que restituir el río a nivel de cómo estaba en 1915-1920. Si ellos no saben lo que significa restituir que vayan a la Corte a preguntar. La clave es que con esto no se cumple la sentencia”.

En tanto, quedaron los ecos de las duras palabras del titular de la Asociación Vecinos de la Boca, Alfredo Alberti, quien se encargó de recordar a los funcionarios que “todos hablan pero al barrio no llega nada. Hablaron María Julia, Picolotti, Savino y ahora Bibiloni, pero a las villas no llega nada. Históricamente pasan y jamás nos llega nada”. Fue en vano, Superman ya no estaba.

 

Palabras clave:  acumar - bibiloni - estrada oyuela - armella - alberti - maria julia alsogaray - savino - picolotti
 

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