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La friolera de 53 mil litros de aceite de cocina usado que serán convertidos en biodiesel, fueron los recolectados en San Fernando por la acción de los vecinos, restaurantes, servicios de catering y deliverys de la zona, quienes posteriormente los donaron a organizaciones sociales. El acto de entrega de los pagos que realizó la empresa RBA a las entidades sociales beneficiarias del Plan BIO, fue presidido por la Directora Ejecutiva del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, OPDS, Ana Corbi y el intendente Municipal de San Fernando, Osvaldo Amieiro. “Esto es un trabajo de día a día, de generar cambios de hábitos y la idea es generar conciencia y nuevos hábitos de todo aquello que contamina al medio ambiente tratar de transformarlo y valorizarlo de manera tal de reinsertarlo en el circuito productivo, como en este caso el aceite comestible usado transformarlo en Biodiesel”, dijo la funcionaria bonaerense.
“Estas son políticas públicas que a partir del involucramiento que pueda tener la sociedad civil y las distintas organizaciones nos va llevando a poder hacer que esto se vaya contagiando en otros municipios y seguir multiplicándolo que es a lo que aspiramos”, agregó. En San Fernando fueron donados 1580 litros de aceite comestible usado y las instituciones beneficiadas, fueron la Sociedad de Fomento “Canal San Fernando” ( con 380 litros), el Taller de Educación Ambiental FIVERE (con 650 litros) , el Club Náutico Victoria (con 500 litros) y el Centro de Ex Combatientes (con 50 litros). El Plan ya funciona en 20 municipios de la Provincia y lleva recuperados 53 mil litros de aceite de cocina usado. Participan como donantes 110 restaurantes y hay más de 120 instituciones sociales de la provincia beneficiadas por este plan que elimina un residuo contaminante, como el aceite de cocina usado, y lo transforme en un biocombustible más amigable con el ambiente. Este Plan, pionero en la Provincia de Buenos Aires, tiene dos premisas fundamentales; cuidar el medio ambiente y generar recursos genuinos para las redes sociales. Además permite conjugar el cuidado ambiental produciendo combustibles a partir de una fuente renovable. El aceite de cocina usado, se transforme en un peligro para el ambiente, pero también, puede poner en riesgo la salud de las personas que por obra de algunas prácticas malintencionadas, refinan el aceite usado en los restaurantes y lo vuelven a vender para reinsertarlo en el mercado. Esto conlleva un serio riesgo para la salud, ya que ese aceite usado, tiene componentes cancerígenos. Funciona gracias al compromiso y la participación social a través de la donación de vecinos, restaurantes e industrias que entregan aceite comestible usado en diferentes instituciones sociales que funcionan como Centros de Acopio Primario (CAP). Luego las empresas productoras de biodiesel habilitadas por la Secretaría de Energía de la Nación y radicadas en la Provincia de Buenos Aires compran ese aceite y lo transforman en biocombustible, y por cada litro de aceite transformado en BIO, se paga una suma de dinero que es destinada a las instituciones sociales beneficiadas por el Plan.
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