Minería: de eso no se habla PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 14 de Agosto de 2009 11:52

Si hay algo que el kirchnerismo no respeta, es la libertad de expresión. Y no hablamos de la opinión de los medios –menos la del odiado monopolio-, sino la de un simple ciudadano que está amparado por la vapuleada Constitución Nacional. Lo ocurrido al Licenciado Damián Pezolano recuerda los peores vicios de la dictadura militar. Por decir su parecer ante una cámara de televisión –un derecho que compete a todo quien habite el territorio nacional-, fue suspendido por el poder.

Pezolano es empleado de la municipalidad de Perito Moreno. Su pecado fue decir en el programa La Liga, que se emite los martes por Telefé. –un canal justamente sospechado de sus flirteos oficialista-, que temía por la seguridad de los yacimientos arqueológicos de la región ante tareas de prospección minera que se realizan a pocos kilómetros de las Cuevas de las Manos, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad.

Al intendente del lugar, José Bilardo, no le importó que su empleado hablase fuera del horario de trabajo, ni tampoco que lo hiciese para defender el acervo cultural de Santa Cruz y del país. “Por órdenes de arriba”, léase vía Río Gallegos –supuestamente-, le aplicó una medida disciplinaria. Todo parecido a lo que hacían los Jefes Militares de los 70 es pura coincidencia.

La sanción del irascible intendente: 10 días de suspensión. “Hoy a la mañana la Jefa de Gabinete Mabel García me comunicó que Bilardo me había sancionado con 10 días de suspensión por haber participado en el programa de La Liga donde hablé de lo que sé, es decir de la preservación de las pinturas rupestres y el peligro que hay de que desaparezcan”, le dijo Pezolano a la Organización Periodística Independiente (OPI) de Santa Cruz.

“Yo no hice nada ilegal; lo mío no fue una acción laboral, por el contrario es algo personal que hice fuera del horario y ámbito de trabajo, y corresponde a un tema de libertad personal que no le tiene que interesar a Bilardo ni a nadie”, se defendió el atribulado empleado, aunque no tenía porqué hacerlo.

Lo paradójico de la situación es que Pezolano no solo opinó como un ciudadano común, sino también como alguien que conoce en profundidad el tema. Sus cargo en el la intendencia-cuartel es el de coordinador de las Cuevas de las Manos.

Como en las épocas más oscuras del país, la “orden” partió de un ignoto “Comité de Sitio de las Cuevas de las Manos”, que estaría en el área de cultura provincial. Listas Negras. Bocas tapadas. Prácticas fantasmales. Lamentable.

 

Palabras clave:  mineria - santa cruz - censura
 

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