Jornadas antimineras: La Rioja en llamas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Por Alejandro San Martín   
Jueves, 27 de Agosto de 2009 10:20

Una tragedia abrió las puertas de las universidades del sur de los Estados Unidos a los negros de ese país. Fue un eslabón en la lucha por los derechos civiles que tuvo su origen en el asesinato de unos jóvenes negros y en siglos de sometimiento. La película Misisipi en llamas mostró -gracias a ese fantástico invento del siglo XX que fue el cinematógrafo- que ante la intolerancia y el poder económico y político se antepone, siempre, la lucha por los derechos humanos.

Argentina vive en la antesala de esa tragedia. Se traduce, en estas latitudes, en la explotación salvaje de los recursos naturales por parte de multinacionales sin alma y sus cómplices criollos. A este atropello se antepone como en ese injusto sur norteamericano, la pelea por los derechos humanos.

Esto es lo que pasó en estos días en La Rioja. La provincia, asediada como casi toda la franja cordillerana por el apetito de las mineras, fue el epicentro de unas jornadas donde todo giró en torno al respeto al derecho a la vida, la educación, la salud y la alimentación, es decir, los derechos fundamentales de todo ciudadano.

El paralelismo con la lucha por los derechos humanos que se desarrolló en el país a partir de la década de los 70 no es pura coincidencia. Hasta ciertos actores se repiten.

Adolfo Pérez Esquivel es uno de ellos. El premio Nobel de la Paz lo dijo claramente: “en la actualidad la lucha es por la vida, la soberanía alimentaria y el respeto de cada una de las personas en un espacio que pertenece al pueblo. Esto es lo que debe aprenderse frente a las empresas nacionales que se apropian de los recursos naturales”.

Y ahí está, una vez más, el quid de la cuestión.

Dijimos desde estas mismas páginas que en la Argentina el cuerpo social estaba crujiendo, desperezándose, irguiéndose en una lucha común que afecta a todos por igual. Hay que ver si este despertar desperdigado se une en una sola voz y una sola causa. Hemos sido testigos de varios fracasos que comenzaron con el mismo espíritu. Sin ir más lejos, aquellas inolvidables organizaciones por los derechos humanos que surgieron a partir y por la tragedia de los 70, están en la actualidad atiborradas de desencuentros. 

El derecho ambiental es un derecho humano. Ese es el concepto y es lo que se empieza a rescatar. Una incipiente alianza entre vecinos, organizaciones y vastos sectores de la justicia lo han entendido y están actuando en consecuencia. Fue necesario ese pasado donde reflejarse, este presente de democracia imperfecta y esa ligazón entre los distintos sectores comprometidos para llegar a estos primeros e importantes pasos.

Son necios aquellos que no ven en esa matanza a fuego lento que significa la contaminación, la expoliación de los recursos, el derroche del agua y tantisimas otras calamidades ambientales, un ataque sistemático a los derechos humanos de los argentinos. Ese cócktail explosivo pero esperanzador es el que se palpó en La Rioja.  

 

Palabras clave:  la rioja - adolfo perez esquivel - mineria
 

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