Un “masazo” para las familias de arroyo Anguilas, en Tigre PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 09 de Septiembre de 2009 10:08

Algunos empresarios argentinos no tienen escrúpulos ni respetan las decisiones de las autoridades. No sería nada nuevo si no fuera porque siempre las víctimas son vecinos indefensos. En el Partido de Tigre, al norte de Buenos Aires, una de esas empresas tienen nombre y apellido: “Colony Park”. Muy apropiado el nombre. Colonizan, pero a fuerza de expulsar a los vecinos de sus tierras y hogares. Ni la intervención del intendente, Sergio Massa, pudo con estos vándalos.

Ahora se a tendrán que ver con la justicia. Los isleños autoconvocados del arroyo Anguilas, han iniciado acciones legales para defender sus derechos posesorios. Presentaron ampliación de la denuncia ante la Sra. Juez Dra. Sandra Arroyo Salgado del Juzgado Nº 1 de San Isidro, Secretaria Nº 7 a cargo del Dr. Federico Feldman, el 1º de junio del 2009, dentro de la Causa N º 2843, que lleva adelante la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal Nº 1 a cargo del Dr. Alberto Adrián Maria Gentili.

Son isleños. Gente pacífica y de trabajo. Pero nada fue obstáculo para que esa empresa invadiera sus propiedades en agosto de 2008 y arrasara con topadoras sus casas y plantaciones forestales. Los vecinos volvieron, reconstruyeron sus hogares pero no contaban con una nueva intrusión y destrucción por parte de Colony Park. El 25 de mayo de 2009, cuando los isleños se encontraban algunos en el continente y otros pescando, sus casas fueron nuevamente destruidas. La empresa utiliza la madera de los árboles que estas familias plantaron para la construcción de terraplenes de un barrio privado.

Estas bravuconadas alteraron profundamente el paisaje y destruyeron la vegetación preexistente. No importó que el intendente clausurara el proyecto por ausencia de un estudio de impacto ambiental. Las obras continuaron como si nada y hoy día pueden observarse dos enormes terraplenes que obstruyen la circulación por el arroyo, dificultando la navegación y la posibilidad de que las familias reconstruyan nuevamente sus hogares.  El municipio, bien gracias.

Es muy probable que se siga destruyendo esas 300 hectáreas en ese ecosistema de humedal de paisajes singulares que alberga una rica diversidad biológica y cumple múltiples y críticas funciones en materia de recarga y descarga de acuíferos, control de inundaciones, retención de sedimentos y nutrientes

Nada importa con tal de que se levante un fastuoso barrio privado. Ahora el tema está en manos de la justicia, que esperemos no llegue tarde, aunque el daño ya está hecho. Sería interesante también que las autoridades pertinentes no sólo dicten alguna medida como la dispuesta por el intendente, sino que se haga un seguimiento para que estos hechos no sucedan. Lamentablemente, el caso de Colony Park es solo la punta de un iceberg de un país que en materia ambiental, como en muchas otras, se mueve a la deriva.

 

Palabras clave:  delta - colony park - eia
 

Notas Relacionadas