Para un Riachuelo nada mejor que un Reconquista o un Gato. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Domingo, 13 de Septiembre de 2009 12:41


Si hiciéramos un listado de males en los temas de ambiente, la suerte de las cuencas competiría en el tope de los peores resultados. Hay una manera de entender la producción donde el solo pretexto de generar ahorros se vincula a la contaminación.

La estatizada Massuh S.A tras la creación de un fideicomiso con fondos de la ANSES para enfrentar una deuda de 250 millones de pesos fue clausurada por tiempo indeterminado.
"Está contaminando y perjudicando a los vecinos", confirmó el juez Arias, y ratificó que "se ha verificado" el vertido de efluentes al arroyo Las Piedras.

Lo mismo ocurrió con la firma Pepsico. Unos producen papel otros alimentos. La contaminzación de las cuencas es en definitiva multirubro y se extiende por todo el país. Ante este panorama de ríos muertos es natural que antes las explotaciones mineras los vecinos vean la posibilidad de que el mal se extienda a recursos que hoy están limpios. Lo concluyente es que si se hace eso con el agua que se puede esperar de los otros recursos.
 
La dramática situación de los  ríos puede equipararse a una sociedad que se suicida.
 
Los análisis químicos más regulares encuentran
Disminución del nivel de oxígeno hasta llegar a la ausencia (anoxia)
Presencia de fenoles que indican volcado de aguas servidas domiciliarias y descargas industriales sin tratar–  en valores que llegan a 1000 veces superiores a lo establecido en las normas.
Concentraciones de metales pesados en el agua hay caso que superan en un 300%  los valores guía. El cromo y el cobre son dos de los más conocidos.
Pesticidas organoclorados en valores superiores a lo tolerado para la protección de la vida acuática.
Coliformes –contaminación cloacal– por la falta de red de cloacas.

 

Palabras clave:  agua - contaminacion .cuencas
 

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